Camps mueve la bancada del PP en el Congreso

El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, empezó anoche a mover el banquillo para afrontar el proceso congresual del PP regional, que tendrá lugar los próximos 18 y 19 de octubre. Y empezó como los entrenadores de fútbol en pretemporada, explicando los fichajes y las posiciones a reforzar. Camps anunció que la alcaldesa de Torrent, María José Catalá, y la portavoz municipal de Elche, Mercedes Alonso, renunciarán en los próximos días a su escaño en el Congreso de los Diputados, para ocupar puestos de responsabilidad en la nueva ejecutiva regional del PP. Catalá y Alonso, que mantendrán previsiblemente su actividad en la política municipal, son junto con las alcaldesas de Valencia, Rita Barberá, y La Vall d'Uixó, Isabel Bonig, las responsables de las cuatro ponencias que se discutirán en el congreso. Y Camps anunció que las cuatro mujeres formarán parte de la dirección regional.

Catalá y Alonso dejarán su escaño para entrar en la dirección regional

El jefe del Consell, que ayer presidió la cena de inicio de curso del PP en Castellón ante cerca de un millar de cargos públicos, convirtió el acto en la plataforma de lanzamiento del proyecto de partido que piensa desarrollar en los próximos años. Camps pidió el aval de todos los presidentes locales y provinciales del PP a su candidatura. Tras el último congreso nacional del partido es preceptivo facilitar la posibilidad de que se puedan presentar más aspirantes, siempre y cuando logren un significativo número de avales de los compromisarios. Camps, con su petición, quiso dejar patente que ejerce un liderazgo sin sombras.

En este ambiente precongresual no faltó a la cena ninguno de los cargos significativos. Allí estuvieron presentes el vicesecretario nacional de comunicación, Esteban González Pons; los presidentes regionales, Joaquín Ripoll, Alfonso Rus y Carlos Fabra; la gran mayoría de alcaldes, diputados y consejeros. Estos últimos no descartan que los efectos de las decisiones de Camps respecto a la estructura del partido acaben teniendo, a medio plazo, repercusiones en el propio gobierno valenciano.

Antes de la alocución de Camps, intervino el presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, que aprovechó su turno para recordar que sus polémicas actuaciones cuentan con el apoyo de la militancia y el electorado, y para arremeter contra los medios de comunicación y la oposición socialista, y especialmente contra el alcalde de Morella, Joaquim Puig. El alcalde de Castellón, Alberto Fabra, fue el único que se centró en la crisis económica y la necesidad de ponerse a trabajar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 05 de septiembre de 2008.

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