Reportaje:

El ex cura es su novio

Cliff Richard relata su vida sentimental en un libro

Cliff Richard, el cantante de perenne rostro aniñado, a pesar de sus 67 años, ha reconocido por primera vez que el ex sacerdote católico con el que convive desde hace años es su "novio". Harto de "las especulaciones de la prensa" en torno a sus inclinaciones sexuales y convencido de que la revelación "no preocupará a mis admiradores", el artista británico se confiesa en su autobiografía Mi vida, mi camino, que acaba de publicarse en el Reino Unido.

"Me ayudaba en mis proyectos benéficos y ahora es mi compañero"

Richard, un anglicano comprometido con su fe que incluso llegó a publicar una colección de narraciones bíblicas, conoció al antiguo misionero Jon McElynn hace siete años en Nueva York. "En un principio, John no pensaba en renunciar al sacerdocio, pero cuando se hizo evidente que barajaba esa posibilidad, le propuse que me ayudara en mis proyectos benéficos". Desde entonces, su pareja se dedica a gestionar el importante patrimonio del cantante, quien a lo largo de su carrera ha vendido 250 millones de discos.

"Los dos nos hicimos amigos íntimos, y John ha acabado convirtiéndose en mi compañero", relata Richard en un libro cuya difusión entronca con el cambio de mentalidades operado respecto a la homosexualidad.

La legalización de las uniones civiles entre personas del mismo sexo demuestra, a su entender, "lo mucho que han cambiado las cosas" en el país, aunque el artista desearía que la propia Iglesia se sumara a ese paso aceptando los matrimonios gays.

No lo dice por interés propio, ya que el artista (su nombre real es Harry Webb) no desea casarse. "La gente comete a veces el error de creer que sólo el matrimonio conduce a la felicidad", sentencia, si bien no descarta que "quizá algún día conozca a alguien que me haga cambiar de opinión".

Aunque el autor de éxitos como Congratulations (1968) comparte hoy su vida con un varón, en el pasado estuvo a punto de casarse con dos mujeres, primero con la bailarina Jacquie Irving y, más tarde, con la estrella del tenis y presentadora deportiva Sue Barrer. "Al final comprendí que no las quería lo suficiente como para comprometerme con alguna de ellas durante el resto de mi vida".

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 05 de septiembre de 2008.