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Atraco a un banco y persecución de película en el sur de Madrid

Los asaltantes huyeron con un rehén en un coche de la policía

No eran profesionales, pero lo hicieron como en las películas. Dos hombres atracaron ayer a mano armada una sucursal bancaria de Torrejón de Velasco (en el sur de Madrid, 3.500 habitantes). Huyeron en un coche de la Policía Local del municipio, llevándose como rehén al director del banco, a quien abandonaron en un camino cercano.

Más tarde llegaron a Humanes (15.000 habitantes), donde cambiaron el vehículo policial por una furgoneta, que abandonaron poco después para evitar el cerco que la Guardia Civil preparó en las calles de la localidad. A pesar de que la persecución fue espectacular, los hombres lograron escapar a pie.

Sobre las 11.30, dos hombres españoles armados con una pistola y un machete entraron en la oficina de La Caixa situada en la calle del Generalísimo número 6 de Torrejón de Velasco. Retuvieron a los empleados y clientes que estaban allí y a los que fueron llegando, en total 10 personas, entre ellas una mujer embarazada. Uno de los asaltantes iba disfrazado, con los labios pintados de rojo, la cara blanca y gafas también rojas. El otro cubría su rostro con un pasamontañas.

Mari Carmen Capitán, de 59 años, entraba en la sucursal -que ya fue atracada hace tres meses- para sacar dinero cuando un atracador la cogió por detrás y le puso el machete en un costado. "Cállese, no diga nada y deme el dinero", gritó el bandido, que también le preguntó cuánto llevaba y le quitó el móvil. Ella obedeció. "Aquí no hay 600 euros", dijo el atracador. "Pues serán 60, no lo sé", contestó Mari Carmen, que estaba completamente acongojada. Más tarde, una vez pasado el susto del atraco, reconoció que perdió 100 euros.

Los atracadores la empujaron a una sala pequeña al lado del servicio, junto a unas ocho personas que se encontraban dentro antes de que ella llegase. Estaban sentados, unos al lado de otros, y Mari Carmen pidió a un chico que la abrazase. "No sé cuánto tiempo estuve allí, pero se me hizo eterno, pensé que no iba a celebrar nunca el cumpleaños de mi nieto, que es esta tarde", afirmó.

Los últimos clientes en entrar en el banco fueron David y su madre, que también se llama Mari Carmen. Acababan de sacar 1.200 euros en otra sucursal de Caja Madrid que hay en la plaza del pueblo. David vio a Sara, la chica de la caja, llorando, pero pensó "la habrá dejado el novio". Y escuchó una voz que le dijo: "¿Qué pasa? ¡Tranquilo!". Creyó que alguien le llamaba la atención, como si se estuviera colando.

Madre e hijo fueron empujados al interior. "¡Como suene algún móvil os matamos!", les dijeron los ladrones mientras les encañonaban. A David le quitaron 150 euros y su documentación, y a su madre, 1.200. Metieron todos los móviles y el dinero que pudieron recolectar entre los clientes y el que tenía el banco para sus operaciones corrientes en el bolso de la chica de la caja.

Ayer no se pudo determinar la cantidad exacta de dinero robado, informó la Guardia Civil, que también confirmó que la caja fuerte no fue forzada y que la alarma del banco fue accionada desde el interior.

Este mecanismo alertó a la Policía Local, que se presentó allí con dos coches patrulla.Los atracadores tomaron como rehén a Jordi, el director de la sucursal. Mario, un trabajador de una obra que hay a unos 10 metros de la oficina bancaria, vio salir a dos hombres que sujetaban y encañonaban al director. Lo introdujeron en el Suzuki todoterreno de la Policía Local, que tenía las llaves puestas, mientras los agentes trataban de cortar la huida con el otro coche. El todoterreno aceleró, y el otro coche tuvo que retirarse. Comenzó la fuga.

Los atracadores abandonaron al director en un camino entre Griñón y Humanes. Cuando regresó estaba "sudoroso y muy cabreado", según los testigos.

Un portavoz de la Guardia Civil informó de que, aunque los ladrones no eran profesionales, porque fueron perdiendo el dinero en la huida y dejaron sus huellas dactilares en todos los vehículos, tuvieron mucho tino a la hora de elegir la huida.

Guadalupe y Yolanda, las jóvenes dependientas de una tienda de telefonía de la calle de Madrid, en Humanes, apenas podían contener una risa nerviosa mientras recordaban el extraño episodio que vivieron. Un hombre alto, delgado, con el pelo largo tirando a castaño irrumpía, nervioso, en su tienda. Se comportó de una manera extraña e incluso les llegó a pedir un duplicado de tarjeta de móvil. Estuvo unos minutos en el establecimiento y luego se marchó. Más tarde, la Guardia Civil les confirmaría que la descripción del cliente coincidía en muchos aspectos con la de uno de los atracadores de la sucursal de La Caixa.

A escasos 150 metros de la pequeña tienda, los dos atracadores de la sucursal bancaria abandonaron minutos antes una furgoneta marca IVECO blanca que habían robado pistola en mano a su conductor a la entrada del municipio. Con ella habían continuado la huida que habían comenzado en Torrejón de Velasco a bordo del coche policial.

"De pronto han empezado a llegar policía y la Guardia Civil por todos lados. También había un helicóptero. Se notaba que buscaba algo porque volaba muy bajo", explicaba José Luis, que, junto a otros cinco compañeros, trabajaba en la ampliación de una gasolinera situada al comienzo de la calle de Vicente Aleixandre, donde los cacos dejaron la furgoneta. La mayor parte de los vecinos de este céntrico barrio de Humanes seguían sorprendidos ayer por la tarde.

Fuentes municipales indicaron que durante la fuga, los atracadores perdieron incluso parte de su botín. "Algunos vecinos se han encontrado billetes en el suelo", explicó un portavoz del Ayuntamiento de la localidad.

Cerca de una treintena de agentes de la Guardia Civil y la Policía Local cortaron varias calles e incluso pusieron un control en la carretera que une la localidad con la vecina ciudad de Fuenlabrada. También registraron un mercadillo cercano y la estación de Renfe, pero no dieron con los atracadores. Los investigadores creen que huyeron en transporte público.

Lo que sí encontraron los agentes fueron los dos vehículos utilizados por los ladrones en la huida. La Guardia Civil espera encontrar en ellos las huellas de ambos atracadores, ya que ninguno llevaba guantes. En la furgoneta hallaron también la pistola simulada con la que asaltaron el banco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de agosto de 2008