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Reportaje:

"Me la tenían guardada"

"Reaccioné bien", dice el campeón, que apostó por el riesgo ante el marcaje al que fue sometido

La prueba de puntuación (40 kilómetros, 160 vueltas con un sprint puntuable cada diez y en la que también se suman puntos por vuelta ganada) exige una vigilancia extrema de cerca de una treintena de ciclistas. En la de ayer, como era el más temido, Joan Llaneras sufrió la escolta de todos los demás. "Ves la carrera, miras el marcador y hay momentos en los que me he sentido desbordado porque la situación se ha complicado mucho. Parece que había mucha gente que me la tenía guardada, pero he podido reaccionar bien y he ganado".

¿Y a quién marcaba Llaneras? "No marcaba a nadie. Marcaba a los que me marcaban a mí. Había un grupo de favoritos, pero, al final, creo que les ha ido bien a los que han hecho la carrera por su cuenta y se han arriesgado, no los que han ido a rueda". "Había muchos gallos", apuntó Mikel Zabala, técnico español, en alusión sobre todo al campeón olímpico en Atenas, el ruso Mijaíl Ignatyev (17º) y al campeón mundial, el bielorruso Vasili Kiryienka (5º).

El español, que practica la sofrología, una técnica oriental de relajo, esperó hasta la 90ª vuelta para ganar el primero de los tres sprints en los que triunfó; fue tercero en otros dos y cuarto en otro. También se adjudicó dos vueltas ganadas (doblar al resto). A siete vueltas del final, se le veía ganador: "Bueno, la verdad es que en el último sprint que he puntuado sabía que llevaba más de cinco puntos sobre el segundo y ya sólo una desgracia me podía quitar la medalla de oro".

Nadie se la quitó y ya tiene tres, dos de oro y una de plata. ¿Se siente el mejor olímpico español de la historia? "No; ha habido muchos deportistas que tienen un palmarés impresionante en los Juegos", respondió. No quiso distinguir unos éxitos de otros, pero valoró de forma especial la medalla de Pekín. Por la edad, 39 años, más bien. Una edad que, en su opinión, habrán festejado sus adversarios: "Muchos estarán contentos de que me vaya".

La Reina fue la primera en felicitarle en la pista y Llaneras le contó la dureza de su prueba fetiche. "Estoy en una nube", corroboró el ciclista después de atender por teléfono al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero: "Me ha dicho que ha disfrutado mucho con la carrera".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de agosto de 2008