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Análisis:PEKÍN 2008 | Ciclismo en pista

El Maradona de la bici

Impresionante. No hay más palabras para describir lo que ha hecho Joan Llaneras. Yo pensaba que no volvería a ver nada tan grande como lo que hizo el año pasado en el Mundial de Mallorca, pero he tenido que recular. Ha sido una carrera de uno contra 23, de todos contra Joan, y él no sólo ha ganado sino que lo ha hecho dominando. Yo le había dicho a Curuchet, uno de los ciclistas que entreno, que se enganchara a su rueda. Pero a mitad de carrera ha tirado la toalla. Le fue imposible seguir el ritmo impuesto por Llaneras. Y como Curuchet, todos los demás.

La prueba de puntuación no es como una prueba de velocidad o de persecución, en las que sabes qué tiempos has hecho, qué tiempos vales, y actúas en consecuencia. No, en una prueba de puntuación, por mucho que seas el mejor, nunca tienes la seguridad de ganar, nunca sabes cómo puede acabar. Y de hecho hay una frase que siempre se repite en el ambiente: "En una carrera de puntuación corres 100 veces y habrá 100 resultados distintos". Joan ha cambiado ese refrán. Con él corres 100 veces, y él gana las 100, eso sí, con 100 finales de prueba distintos. Antes de que empezara la carrera pensaba justo en eso: estaba seguro de que iba a ganar, pero tenía curiosidad por ver cómo iba a salir vivo de ese amasijo de adversarios. Todos contra él porque todos sabían que es el mejor, porque todos lo habían convertido en el punto de referencia.

Y sí, para mí es el mejor de la historia. Por su extraordinaria inteligencia táctica y su paciencia. Lo ha demostrado una vez más, ha ido matando lentamente (suena feo pero es así) a todos sus adversarios. El que se atrevía a seguirle, pum, se moría poco después. '¿Quieres desafiarme? Pues intenta seguirme'. Es lo que ha pensado y lo que ha hecho. No es un ciclista extremadamente rápido -los hay más rápidos y más fuertes en las pruebas de puntuación-, pero nadie tiene su inteligencia. Lo tiene siempre todo controlado, nunca se pone nervioso. Hasta 60 vueltas para el final no estaba ni en carrera. Pero a partir de ahí ha ido desgastando las energías de todos. Sin prisa. Su trabajo lento y meticuloso ha matado a todos los que se atrevieron a luchar contra él.

Cuando le ves en pista es como ver un partido de fútbol con Maradona. Te captura. Te entregas a su fuerza e inteligencia. Además, es un chico que ama este deporte. Tiene la pasión y la entrega de los grandes. Ha corrido más de una vez los Seis Días pero nunca por dinero. Para él, un oro vale más que 10 millones de euros.

Giovanni Lombardi es director técnico de la selección argentina de ciclismo. Fue oro en Barcelona 92 en pista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de agosto de 2008