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Entrevista:TROTAMUNDOS | Irene Visedo - Actriz

Picando el muro de Berlín

La actriz madrileña de Cuéntame, que la próxima semana estrena la película Carlitos y el campo de sueños, tuvo la suerte de viajar en febrero de 1990 a Berlín, poco después de la caída del muro.

¡Todo un privilegio!

Mi madre me llevó literalmente a picar lo que quedaba del muro. Aún había bastante gente dándole a la piqueta y nos juntábamos con ellos. Conservo un vídeo en el que estoy con un niño alemán del que me hice amiga. Recuerdo que para tener 10 años se tomaba muy en serio lo de picar.

¿Qué recuerda del ambiente de la ciudad?

Por un lado se percibía una euforia contenida en la gente, y por otro, yo recuerdo haber pasado bastante miedo durante el viaje: aunque se podía cruzar la frontera, las dos Alemanias aún no se habían unificado y había un montón de gente con ametralladoras alrededor de los puestos de control. El contraste entre los dos Berlines era enorme; en el este, las kartoffeln (patatas) era lo que mandaba en los restaurantes, mientras que las calles del oeste ya estaban invadidas por locales de kebab turcos.

¿No ha tenido ganas de volver?

Regresé el año pasado y es increíble lo que ha cambiado todo, sobre todo el lado oriental, que ha perdido la tonalidad gris que yo recordaba y esa sensación como de que el tiempo se había detenido. Y lo que es increíble es la cantidad de actividad cultural que bulle en esa ciudad.

Haría cosas que en su primer viaje no habrían sido posibles...

Claro, fue un viaje muy distinto. Pude visitar por fin el Altes Museum de la Isla de los Museos y quedarme embobada con el busto de Nefertiti. También vi el memorial del Holocausto (me perdí dentro), que antes no existía. Pero sobre todo me encantó el ambiente a orillas del río Spree cuando llega el buen tiempo. Los espacios verdes se llenan de gente y de músicos callejeros buenísimos, y los bares sacan las hamacas.

También se iría de tiendas, ahora que hay muchas más.

Soy más de curiosear que de comprar. Sólo me llevé un álbum precioso de 1916 que encontré en un anticuario. Contenía fotos de actores de la época. También me paseé por el Sony Center de la Postdamer Platz, que arquitectónicamente es fabuloso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de agosto de 2008