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Reportaje:PEKÍN 2008 | Baloncesto

"El mundo me conocerá más"

Ricky Rubio, el cuarto jugador con más minutos ante China, asombra por su capacidad para robar balones

Segundo partido de España, segundo partido en que Ricky Rubio da que hablar. Y a lo grande. Su concurso fue vital para la remontada ante China. El fenómeno de 17 años puso de relieve una de las facetas que le han distinguido desde que juega con los mayores: su especial capacidad para defender y robar balones. Ya en la pasada Liga fue el segundo máximo recuperador de la ACB, con 2,18 robos de balón por partido, superado tan sólo por su compañero en la selección española Rudy Fernández, con 2,23.

Ricky lo consigue gracias a sus fundamentos, a su magnífica visión del juego y también a sus larguísimos brazos. Su aportación fue tan inestimable para su equipo que no importó que fallara los cuatro lanzamientos que efectuó, incluido el último, que, de entrar, habría evitado la prórroga. Fiel a su máxima, no se cortó ni un pelo. Tenía posición, tenía que lanzar y lo hizo.

Segundo recuperador en la Liga ACB, sus compañeros le llaman 'tocapelotas'

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Ricky fue el cuarto jugador al que Aíto dio más cuerda en el partido frente a China. Sumó casi 21 minutos por los 35 de Pau Gasol, los 34 y medio de Rudy y los casi 23 de Calderón. Robó cinco balones, dio cuatro asistencias y movió con acierto al equipo. No es de extrañar que, de nuevo, fuera solicitado no ya por la prensa española, sino por numerosos periodistas de otros países. Hubo quien le preguntó en inglés, más allá del partido, qué significa para él disputar los Juegos. "Yo juego con el Joventut en la ACB y lo haré en la Euroliga. No pienso en la NBA. Los Juegos son para mí un punto y aparte. Ahora, la gente del resto del mundo me conocerá más", dijo.

Listo y certero, Ricky empieza a saber cómo salir bien librado de alguna cuestión comprometida. Por ejemplo, fallar sobre la canasta, con empate a 72 en el marcador, a pocos segundos del final. "Visto ahora, mejor haberla fallado porque en la prórroga hemos logrado ganar por 10 puntos y, así, el basket-average es mejor para nosotros".

El base de El Masnou (Barcelona) explicó las deficiencias del juego español en el primer tiempo: "No nos han salido las cosas en la defensa. Hemos perdido demasiados balones y algunos tiros fáciles se nos han salido de dentro. Nos ha podido la ansiedad por resolver. Durante el descanso nos hemos mirado y nos hemos dicho: 'Esto no puede ser'. Hemos reaccionado y, cuando le hemos necesitado, ha salido a relucir el gran Pau. El partido nos servirá para tocar con los pies el suelo".

Nadie ahorró elogios hacia Ricky, el chaval con el que sus compañeros bromean llamándole tocapelotas. "¡Es que las toca todas!", exclama Marc Gasol; "él es consciente de sus virtudes y las explota al máximo".

Aíto comentó que no aleccionó a Ricky con ninguna consigna especial cuando le dio entrada, especialmente hacia el final del partido: "Ricky sabe lo que hay que hacer y suele realizar muy buenas elecciones. A mí me sorprende menos que a otros, que le están descubriendo precisamente ahora. Se hace acreedor de la confianza que hemos depositado en él".

El técnico español explicó en concreto la última jugada del encuentro, que concluyó con empate a 72 tras una penetración y un tiro a media distancia que Ricky falló, por lo que fue necesaria la prórroga. "La jugada no estaba preparada de forma específica para que concluyera así. Estaba pensado que penetrasen y que doblasen el balón fuera. Pero no soy partidario de dar instrucciones concretas en ese momento. El jugador que lleva el balón puede romper o no la defensa y encontrar o no una situación clara de tiro", concluyó el entrenador que ha tutelado la carrera de Rubio en la élite desde que le hiciera debutar, con sólo 14 años, en la Liga ACB.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de agosto de 2008