Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:LA VENTANA AL ARTE

The Art Palace, guerrilla cultural

La combativa plataforma defiende el anonimato de sus miembros

Hace unos días, Javier trajo un pequeño libro titulado Guerrilla. El texto narra cómo en 1929, el editor de la Enciclopedia Británica encargó a T. E. Lawrence, también conocido como Lawrence de Arabia, que escribiera sobre la palabra guerrilla para la decimocuarta edición de la enciclopedia. En ella, Lawrence describe, a través de su experiencia, cómo un ejército que ha adelgazado hasta la mínima expresión su estructura y sus necesidades materiales, puede desenvolverse con más soltura para lograr sus objetivos. Textualmente decía: "Supongamos que fuera una influencia, algo invulnerable, intangible, sin frente ni retaguardia, que se mueva como el gas, como vapor llevado por el viento".

Algunas de sus intervenciones han utilizado Arco como canal

La última Noche en Blanco acogió un proyecto que continuará este año

Esto se adapta perfectamente a la estructura de trabajo de The Art Palace, un proyecto que se pone en marcha en Madrid el año 2002, formado por varios artistas, con distintos grados de implicación y permanencia, que por decisión personal prefieren mantenerse en el anonimato. Otra decisión que les define es el hecho de no tener espacio propio, ni una programación periódica establecida y que cada intervención sólo dure un día. Este sistema les permite actuar con una gran inmediatez, asociarse con otros espacios, instituciones o artistas, para formalizar proyectos concretos con el objetivo de alcanzar mayores cotas de libertad creativa.

Es importante diferenciar entre dos tipos de proyectos. Por un lado, los que dan soporte a diferentes artistas para el desarrollo de propuestas que por su naturaleza -la de la pieza o la del artista- tienen dificultades para encajar en los circuitos convencionales del arte contemporáneo, ya sean institucionales, comerciales o alternativos. Por otro lado, están lo que podríamos llamar proyectos propios: aquellos en los que los integrantes de The Art Palace desarrollan una acción o, como ellos lo llaman, un acto artístico, pero sin la pretensión de ser una obra de arte. Teniendo en cuenta que son artistas, esto es bastante difícil de determinar, si bien mantienen una fuerte posición para no definirse como un grupo o colectivo artístico.

Algunas de sus más notables intervenciones han utilizado como canal de desarrollo la feria de arte contemporáneo Arco; en la edición de 2006 estaba prohibido fumar en cualquier lugar de la feria, así que The Art Palace habilitó zonas de fumadores; para ello imprimieron unas pegatinas en las que se podía leer en letras mayúsculas "zona de fumadores", que iban pegando por la feria a la medida de sus necesidades. Cuando algún agente de seguridad llamaba la atención a alguien por estar fumando, simplemente había que señalar la pegatina. Arco 2007 fue el año de apoyo al futuro del arte, en el que intervinieron en la cafetería de uno de los pabellones que acoge la feria, con una sesión de quiromancia y tarot sólo para artistas, con el objetivo de que pudieran conocer su futuro como tales, con la colaboración de un gabinete profesional de adivinación. Aquí ya aparece una cuestión que ha centrado algunas de sus últimas intervenciones, como es el rol de artista y quién lo ejerce.

En el verano de 2007 intervinieron en el centro de arte Santa Mónica, en Barcelona, con un proyecto llamado The Art Palace paga la sed de los artistas, en el que cambiaron todo el dinero de producción en monedas de un euro, que era el precio de las cervezas en el centro. El espectador que quisiera acceder a una de estas monedas, que se distribuían de manera gratuita, en unas bolsitas de plástico transparente, junto con una tarjeta en la que se podía leer el título de la intervención, debía firmar una declaración jurada en la que declaraba ser artista.

La última edición de la Noche en Blanco en Madrid acogió un proyecto de The Art Palace que tendrá su continuación en la de este año, bajo el título ¡Quiero ser artista! Un proyecto en el que ofrecían, a todas las personas que quisieran participar, la posibilidad de registrarse como artistas, siempre que reconocieran previamente no haber realizado anteriormente nada que pudiera ser considerado arte o lo hubiera pretendido. En la carpa, instalada en la plaza del Callao para ese fin, recogieron más de 500 inscripciones que han pasado a formar parte de una base de datos y una página web, en la que han estado recogiendo las obras de los nuevos artistas y que podrá verse a partir de la presentación de la Noche en Blanco de este año.

Como ellos dicen, The Art Palace es para el arte y no el arte para The Art Palace. (www.theartpalace.com y www.quieroserartista.org).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de agosto de 2008