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Crítica:PISTAS GASTRONÓMICAS | COMER

Los churros sublimes

En pleno verano, a partir de las 10.00, sus livianas mesitas, alineadas en un rincón en la plaza de los Naranjos de Marbella, se llenan a rebosar con clientes variopintos. Su objetivo, desayunar apaciblemente bajo grandes sombrillas. De entrada, alguno de los zumos naturales, mezclas creativas (piña y mango, naranja con zanahoria) que se preparan a la vista. Después, sus famosos tejeringos recién hechos, que se acompañan de café con leche o chocolate negro. Hasta que no se prueban estos churros (los mejores de España), no se tiene una conciencia exacta de su verdadera dimensión gastronómica. Espirales abuñueladas, de masa hueca, con el calibre de un dedo de grueso, que una vez en las mesas se espolvorean de azúcar blanco y se trocean con las manos. Churros incluso dietéticos, secos, crujientes y etéreos. Alta repostería popular en versión siglo XXI. Nada que ver con las aceitosas porras de las ferias o con los pésimos de lazo, congelados y fritos de mala manera, que proliferan en todas partes.

CHURRERÍA RAMÓN

Plaza de los Naranjos. Marbella.

Teléfono: 952 77 85 46.

Sus dos secretos: trabajan con masa madre y los fríen en un gran perol de acero con muy poco aceite de oliva extremadamente limpio que se renueva constantemente, argumento básico de su éxito. Cuando el propietario, Pepe Navas, elabora él mismo estas golosinas, aún les confiere un punto más fino. Desayuno de lujo que hay que pagar como corresponde (10 euros la rueda grande para 2-3 personas).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de agosto de 2008