Reportaje:

Valencia se queda sin piscinas

Los servicios municipales en la ciudad se reducen drásticamente en agosto

Los valencianos que escapan este mes de la ciudad para veranear están de enhorabuena. Los que se quedan, no tanto. Los servicios municipales de los que han gozado todo el año se reducen durante el mes de vacaciones por antonomasia. El cartel de cerrado por vacaciones o abrimos sólo en horario de mañana es habitual en estas épocas en Valencia. Casi tanto como la horchata. Los valencianos que se queden - que sí los hay-, serán testigos impasibles del cierre temporal de piscinas y bibliotecas de la ciudad.

De las 14 piscinas cubiertas que existen en la ciudad, tan solo tres permanecerán abiertas al público. Son el complejo deportivo cultural de Abastos y las piscinas de Ayora y Torrefiel. Las restantes permanecerán cerradas al menos tres de las cuatro semanas del mes de agosto. Según el Ayuntamiento de Valencia, el cierre de la casi totalidad de las piscinas de la ciudad se debe a la disminución del uso de las piscinas cubiertas en verano. "Además", continúan fuentes municipales "la medida se contrarresta con la apertura de las cinco piscinas de verano, a las que este año se añade la nueva piscina de El Palmar".

"Es la misma historia cada año", protesta un vecino que usa la piscina

La Fundación Deportiva Municipal concuerda con las razones del Consistorio valenciano: "Las piscinas se cierran para hacer trabajos que no se pueden hacer en otras fechas debido a la demanda que hay".

"Nosotros también tenemos que irnos de vacaciones" explica una empleada del complejo deportivo de Patraix, uno de los mayores de la ciudad. Los vecinos lo comprenden, pero también se quejan. "Yo este año no me voy de vacaciones", comenta Estíbaliz González, vecina del barrio, que preguntaba. "¿Ahora dónde me puedo ir a dar un chapuzón por aquí cerca?"

Muchos van a tener que usar el metro para desplazarse a otros barrios si quieren bañarse. "Es la misma historia cada año", protesta otro vecino mientras deja en el suelo las bolsas de plástico que carga y se limpia el sudor con un pañuelo. Se queja de las aglomeraciones que se forman en las piscinas que permanecen abiertas. "Además, en las piscinas de verano no se puede nadar, están llenas de niños jugando", sentencia el mismo vecino. Antes de alejarse deja clara la diferencia que existe entre darse un chapuzón y practicar la natación: "El Ayuntamiento no entiende, además ahora todos queremos estar en forma sobre todo en verano".

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Pero los amantes de la natación no son los únicos que sufrirán los estragos del mes de agosto. Como este periódico publicó ayer, el concejal del Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Valencia Juan Soto criticó a principio de semana el cierre de 23 de las 33 bibliotecas durante el mes de agosto. "La medida va en contra de los usuarios habituales y no ayuda a fomentar la lectura ni los hábitos de estudio", reprochó el edil. Las 11 restantes abrirán en horario de mañana. Es el caso de las bibliotecas municipales Lluís Fullana, Roïç de Corella, Teodor Llorente, Vicent Casp, Carles Ros, Vicent Tosca, La Petxina, Vicent Boix, Vicent Tortosa i Biosca y Nova Al-Russafí.

Como cada agosto, lectores y bañistas tendrán que seguir buscando alternativas por su cuenta.

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