La excarcelación de De Juana

"Siento un dolor tremendo, una gran impotencia"

Las víctimas del terrorista se muestran indignadas ante su puesta en libertad

Para las víctimas de José Ignacio de Juana será difícil olvidar la imagen del etarra saliendo de la cárcel de Aranjuez. Manuela Lancharro tampoco puede borrar de su mente el 14 de julio de 1986, la mañana en que una bomba detonada por De Juana mató su hermano junto a otros 11 guardias civiles.

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"Siento un dolor tremendo, una gran impotencia", explicaba ayer en la manifestación organizada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo para expresar su repulsa por la liberación del terrorista. La protesta, que reunió a unas 200 personas, se desarrolló en la plaza de la República Dominicana de Madrid, donde estalló la bomba que mató a Antonio Lancharro cuando se dirigía a un cursillo de motociclismo.

Junto a las muestras de dolor, protagonizaron el acto los ataques al Gobierno, al que muchos de los asistentes culparon de la liberación del terrorista. "Menos de un año de condena por cada persona que ha matado", recordaba una furiosa manifestante, relacionando los 21 años que pasó De Juana en la cárcel con sus 25 víctimas. Lo que la mujer olvidaba es que la pena que ayer cumplió el etarra no tenía nada que ver con sus crímenes de sangre, sino con la condena de tres años que le impuso la Audiencia Nacional por amenazas y enaltecimiento del terrorismo en dos artículos publicados en el diario Gara.

De Juana cumplió sus penas por asesinato en agosto de 2006, pero no llegó a pisar la calle porque el juez Grande-Marlaska lo confinó a prisión preventiva hasta que se hizo efectiva la nueva condena. En total, cumplió 18 años de una condena de más de 3.000 años, a los que habría que añadirle los tres de la nueva pena. "¿Para qué entonces 3.000 años: para impresionarnos?", preguntaba indignada otra asistente a la manifestación. El código penal que se aplicó al terrorista es el de 1973, que preveía reducciones de condena por buen comportamiento sobre la pena máxima, de 30 años.

María Dolores de Cospedal, secretaria general del Partido Popular, resistió con semblante estoico los numerosos insultos y abucheos que recibió durante el acto por el giro conciliador que ha dado su formación respecto al Gobierno en política antiterrorista. La número dos del PP declaró que "si las leyes permiten que un asesino pueda salir de la cárcel, habrá que cambiarlas". En la misma línea se expresó Antonio Basagoiti, presidente del PP vasco, en la manifestación de repulsa celebrada en San Sebastián. Basagoiti urgió a "cambiar mañana mismo" la legislación tras la "repugnante" y "vomitiva" liberación del etarra.

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Una vez eliminada la reducción de penas por buen comportamiento en la reforma del código penal de 1995, el único sistema para evitar la liberación de los terroristas tras cumplir sus penas sería la instauración de la cadena perpetua o la pena de muerte. Desde la sede del PP se matizó a lo largo de la tarde la necesidad de "no atenerse a las palabras textuales de María Dolores de Cospedal; no significan una variación respecto a las reformas propuestas en los acuerdos de la Moncloa". Estos acuerdos, firmados por Mariano Rajoy y el presidente José Luis Rodríguez Zapatero el 23 de julio, comprenden el estudio de reformas penales para alejar a los terroristas de sus víctimas a la salida de prisión y para asegurarse de que se responsabilicen de las indemnizaciones. No contempla condenas más duras.

María Dolores de Cospedal, en el homenaje en Madrid a las víctimas de De Juana.
María Dolores de Cospedal, en el homenaje en Madrid a las víctimas de De Juana.RAÚL URBINA
Tras la salida de la prisión madrileña de Aranjuez uno de los etarras más sanguinarios, Ignacio de Juana Chaos. Las víctimas de De Juana sienten hoy impotencia e indignación.Vídeo: VNEWS

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