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Entrevista:

La realidad imaginada de Soly Cissé

Soly Cissé (Dakar, Senegal, 1969) ha realizado en Huesca, durante un mes, las piezas que configuran su exposición. Un trabajo que forma parte del proyecto Le regard de l'autre / La mirada del otro, auspiciado por el Festival Internacional de las Culturas Pirineos Sur, que incluye también una muestra, pensada en África, del pintor oscense Alberto Carrera Blecua, que se inaugurará en octubre en la Galería Nacional de Dakar. Soly, pintor, fotógrafo, escultor, diseñador y videoartista, diplomado en la Escuela de Bellas Artes de Dakar, y con estudios en Bélgica y Francia, ha expuesto en museos y galerías de Europa y Estados Unidos, y ha participado en Arco y en diversas bienales. Figuras antropomórficas y peculiares e indefinibles bestias pueblan sus pinturas y dibujos. Una mitología personal que, en fondo y forma, difiere sustancialmente de la de sus colegas senegaleses. "Los animales forman parte de mi infancia, y pintarlos ahora es una manera de recuperarlos", dice. "Es un universo que conecta el pasado con el presente. Y son un pretexto para jugar con la confrontación entre hombres y bestias".

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PREGUNTA. ¿Podemos hablar de una obra moralista? Algunos de sus dibujos parecen una versión contemporánea de los caprichos de Goya.

RESPUESTA. Sí, de alguna forma lo es, porque desconfío mucho del hombre, al que miro con perspectiva, con distancia. La inteligencia y la posibilidad de dominar es lo que separa al hombre del resto de las criaturas.

P. En su obra está presente la tradición africana, pero el lenguaje pictórico que utiliza es occidental.

R. Me gusta que observe eso en mi obra, porque no quiero ser encasillado. Vivo un África real, contemporánea; no soy un aborigen. Y reflejo esa realidad cotidiana. No represento jirafas y leones porque eso forma parte de un parque temático para el que hay que pagar entrada. No quiero vender nada que no sea real.

P. Creo que su pintura está muy conectada con la de Jean-Michel Basquiat. ¿Es una de sus influencias? ¿Qué otros artistas tiene como referencia?

R. Sí, Basquiat es una de mis referencias. Y Francis Bacon, del que me interesa la mística, el enigma y el universo un poco fantasmagórico que crea. De esos artistas atrapo la energía que transmiten, la esencia. De ahí viene la influencia, más que por la obra en sí.

P. Un aspecto clave de su obra es el color. ¿Cómo se plantea su uso?

R. Los colores nutren mi universo. Pero surgen espontáneamente mientras trabajo; nunca pienso en ellos a priori. Pero sí me interesan los tonos naturales, inspirados en la realidad; pero en una realidad transformada. Lo real para mí es reproducir lo que ves, pero recreado. Luego, el espectador lo percibe o no. Pero así es el arte: algo que no se aprende, es la percepción que tiene cada uno del universo y del concepto del artista. Es más: el artista nunca impone, siempre comparte.

P. Este año ha participado en la Bienal de Dakar con un vídeo en vez de con una pintura o una escultura. ¿Qué posibilidades creativas le ofrece la tecnología?

R. Vídeo, pintura, escultura… Todo forma parte de lo mismo. Lo que ocurre es que con la pintura, que es más difícil que otras artes, llevo trabajando más tiempo. Utilizo un soporte u otro, un lenguaje u otro según lo que quiera expresar. La propuesta de la bienal requería el lenguaje del vídeo. O

Soly Cissé. Salas de la Diputación de Huesca. Hasta el 7 de septiembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de julio de 2008