Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:TOUR 2008 | Undécima etapa

"No dijo ni mu"

Dueñas fue arrestado por la policía mientras compartía el desayuno con sus compañeros

A los turistas que desayunaban tranquilamente en el moderno hotel Le Rex en Tarbes, todo acero y vidrio en el corazón de los Pirineos, se le debió de atragantar el croissant ayer a las 9 de la mañana. En las puertas del hotel se presentaron de repente unos 40 hombres de la gendarmerie. Al equipo de Barloworld, que también estaba desayunando a esa hora, se le atragantó algo más que el croissant y el café con leche. La policía, avisada por la agencia francesa antidopaje, iba a por uno de sus corredores, Moisés Dueñas. El español, de 27 años, no sólo dio positivo por EPO en la contrarreloj de Cholet (cuarta etapa), sino que después de las pesquisas de turno en su habitación que terminaron sobre las cinco de la tarde los gendarmes encontraron sustancias prohibidas. El dopaje en Francia es delito y el ciclista se enfrenta a penas de hasta cinco años de cárcel y una multa de 75.000 euros.

"Estoy dolido. Tengo que reconocer que el rendimiento de Moisés en este Tour me había sorprendido", dijo Alberto Volpi, director deportivo del equipo, escondido detrás de unas oscuras gafas de sol. Igual de estupefacto y posiblemente aún más enfadado estaba el team manager, Claudio Corti, quien acompañó al ciclista a comisaría. "Lo que ha hecho es muy grave, un comportamiento totalmente irresponsable. Ha utilizado sustancias prohibidas a escondidas de todos".

Denis Leproux, su antiguo director en Agritubel -Dueñas fichó por el Barloworld porque le ofrecían más dinero-, reconoció que algo olía mal: "Era un buen escalador, pero de ahí a verlo subir las montañas con los mejores...". Según sus compañeros, que estaban desayunando con él cuando apareció la policía, Dueñas se quedó con cara "de sorpresa" y no dijo "ni mu". El día para Barloworld empezó mal y terminó peor. Paolo Longo abandonó tras una caída en la que se fracturó la clavícula y en la que también se vio involucrado su compañero Félix Cárdenas. El colombiano pudo seguir pero justo cuando el equipo comunicaba que habían sido halladas sustancias prohibidas en la habitación que comparte con Dueñas, se retiró. Oficialmente por "un fuerte golpe en la rodilla" y obligado, según su equipo, por el médico del Tour. Después de 1.906 kilómetros, Barloworld va pareciéndose más a la ONU que a un equipo ciclista: sólo quedan dos surafricanos, un keniano, un australiano y un italiano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de julio de 2008