Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El 35% de los delegados del congreso de CDC no votó a Mas

A Artur Mas lo votaron como presidente de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) 1.341 delegados de los 2.072 acreditados durante el cónclave de este fin de semana. Es decir, que el 35% de los compromisarios convergentes ni siquiera ejerció su derecho de sufragio. Mas cosechó el 95,2% de los votos.

CDC funciona en sus congresos con un sistema de delegados. Éstos representan a entes territoriales del partido, o bien sectoriales (equipo económico, social, tecnológico, entre otros, de la formación). Convergència trabaja con un sistema similar al del resto de grandes partidos tanto nacionales como catalanes. Otra cosa es Esquerra Republicana, en la que pueden votar todos aquellos que se inscriban en el congreso dado el carácter asambleario de la formación de Francesc Macià.

El abstencionismo de CDC no pasó inadvertido a sus rivales. El portavoz del PSC, Miquel Iceta, afirmó ayer que CDC "ha certificado su radicalización soberanista" en su congreso, del que cuestionó su funcionamiento interno porque "faltaron el 35% de los delegados" en el momento de las votaciones. Iceta contrapuso la apuesta de los socialistas catalanes por demostrar en su congreso "la idea de claridad en los proyectos, de solidez en las organizaciones y de fiabilidad en los liderazgos", con una Convergència más próxima a los postulados soberanistas. Preguntado por este asunto, el secretario general de CDC, Artur Mas, criticó que los socialistas "no tienen otro trabajo que no sea cuestionar las votaciones democráticas del congreso de Convergència".

En 2004 Pasqual Maragall fue reelegido presidente del PSC con el 90,2% de los votos y José Montilla fue reeditado en su cargo de primer secretario con el 94,4%. Sus antecesores, Raimon Obiols y Narcís Serra, respectivamente, cosecharon en 1996, apoyos del 60% y del 76%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de julio de 2008