Escéptica bienvenida al capital en el monte Gaiás

Diversidad de opiniones sobre la entrada de empresas en la gestión del complejo cultural de Santiago

El anuncio realizado el pasado jueves de que una fundación con mayoría de capital privado gestionará los edificios más representativos de la Cidade da Cultura está despertando reacciones muy diversas en el mundo cultural. Aunque aún no se conocen todos los detalles, sí que está claro que la nueva fundación contará con un 51% de capital privado y que en la misma estarán representadas las principales entidades financieras y empresas gallegas.

La nueva entidad, que estará dirigida por el actual presidente del Banco Gallego, Juan Manuel Urgoiti, se encargará de diseñar la programación del Centro Internacional de Arte, del Museo dos Nenos y del Escenario Obradoiro y además asumirá funciones como la promoción exterior del complejo y todas las actividades relacionadas con el marketing. La fundación se constituirá el próximo mes de septiembre y contará con un capital inicial de 25 millones de euros. La titularidad del complejo continuará en manos de la Xunta, ya que seguirá activa la actual Fundación Cidade de Cultura de Galicia, creada con este fin.

La mayoría de las opiniones coinciden en considerar positivo que las empresas privadas se incorporen a la gestión y financiación del complejo, aunque hay dudas sobre si será posible conseguir el objetivo de que la Cidade da Cultura cuente con una programación atractiva. También aparecen voces que alertan sobre el hecho de que la mayoría del capital de la nueva fundación sea de origen privado.

PANCHO CASAL. Productor "Sería ilógico no destinar cifras importantes a los contenidos"

La participación privada en el proyecto parece una buena medida. Hasta ahora sobre este tema sólo se había hablado de ladrillos y es bueno que se empiece a hablar también de los contenidos. A ver si en poco tiempo se puede ir concretando un plan estratégico de contenidos. Es una buena noticia que el 51% de la nueva fundación vaya a ser de capital privado y, al mismo tiempo, se vaya a mantener la titularidad pública del complejo del Gaiás. Lo que parece imposible es que la Cidade tenga una rentabilidad económica pura, pero tampoco sería lógico que se hayan gastado 400 millones de euros en los edificios y ahora no se destinen cifras importantes a los contenidos. Creo que también sería necesario contar para este proyecto no sólo con empresas gallegas con músculo financiero sino también con compañías que tengan experiencia en la elaboración de contenidos. A veces los más pequeños estamos más cerca de las vanguardias que los otros.

ALFREDO CONDE. Escritor "Las empresas no vendrán a hacer obras de caridad"

Lo que se conoce hasta ahora no parece muy sólido y las experiencias anteriores anuncian que habrá problemas. Un ejemplo es lo que sucedió con el Auditorio de Galicia en Santiago, donde también se incluyó a la iniciativa privada y que ahora tiene una programación peor que la que tenía hace unos años. En general la gestión cultural en Santiago se ha venido bastante abajo. Tampoco entiendo muy bien que se haya hecho una inversión de cientos de millones de euros para que ahora dirija el complejo una fundación con capital privado mayoritario. Como se dice vulgarmente: así se las ponían a Fernando VII. Lo que es seguro es que las empresas que participen no vendrán a hacer obras de caridad. No parece que todo esto se haya gestado bien y, por tanto, no hay que esperar que el parto vaya a ser feliz.

XERARDO ESTÉVEZ. Arquitecto "Hay tiempo para que las cosas salgan bien"

Es positivo que en la dirección de la nueva fundación haya una persona como Juan Manuel Urgoiti y que las cajas de ahorro vayan a estar también presentes. Una de las cuestiones importantes es nombrar a los responsables de los distintos edificios del complejo cuando éstos aún se están construyendo. Ya se han nombrado a algunos responsables y supongo que en breve plazo se elegirán a los demás. Todavía hay tiempo para que las cosas salgan bien.

ANTÓN PATIÑO. Artista "Es un éxito político pero soy contrario a que haya mayoría privada"

La Cidade da Cultura es un desafío en toda regla y necesita este tipo de apoyos para salir adelante. Es un proyecto interdisciplinar y con unas dificultades estructurales intrínsecas que requiere la colaboración entre los distintos departamentos del Gobierno gallego. Ahora mismo el complejo es un ovni que ha aterrizado en Santiago y hay que darle carta de ciudadanía e integrarlo en el tejido urbano de la ciudad. Es una noticia necesaria y previsible que las grandes empresas gallegas vayan a participar en el proyecto. Creo que es un éxito político haber conseguido que se involucren. Lo que no me parece bien es que el capital privado vaya a tener el 51% de la nueva fundación. Me parece un detalle poco elegante y parece reflejar una desconfianza hacia lo público que no creo justificada. La noticia de la participación privada en el proyecto es positiva pero el detalle del porcentaje hace que nos quede una sensación agridulce.

ALBERTO RUIZ SAMANIEGO. Director fundación Luís Seoane "La entrada de capital privado garantiza la estabilidad"

En este tema hay que opinar con cautela porque aún no se conocen los detalles sobre cómo va a funcionar la nueva fundación. La inclusión de empresas privadas era una medida que resultaba necesario tomar porque permite desatascar el problema presupuestario que tenía el proyecto y garantiza su estabilidad. Es una práctica muy habitual en los centros de arte que se introduzca a la iniciativa privada y no implica problemas si se mantiene la titularidad pública del complejo, como es en este caso. El modelo mixto de gestión es muy habitual en países europeos como Francia o Alemania, mientras que en Estados Unidos hay más inclinación a convertir este tipo de proyectos en privados. Las empresas privadas ya están participando en la gestión de centros de arte en muchas partes y es muy natural que se llegue a institucionalizar esa participación.

MANUEL BRAGADO. Director de Edicións Xerais "Es interesante que las empresas destinen fondos a la actividad cultural"

Puedo decir lo que se puede decir en este momento: no hay información suficiente ni sobre contenidos, ni sobre modelo de gestión. Sí que es interesante que empresarios como ManuelJove o compañías como Inditex inviertan parte de sus ingresos en actividad cultural, aunque hay algo que me crea dudas y perplejidad y que desde el Gobierno deberán explicar bien: ¿cómo es posible que una inversión pública de 400 millones de euros vaya a ser gestionada por empresas privadas que aportan 12,5 millones de euros? No se deben perder de vista las dos funciones que, a mi juicio, debe tener la infraestructura: estar al servicio de la cultura gallega y contribuir a su difusión internacional. Respecto a la persona designada para dirigir la nueva fundación, lo cierto es que tiene un currículo más financiero que vinculado a la actividad cultural. Aunque esto no quiere decir nada. Sin embargo, es una buena noticia el hecho de que se vaya desbloqueando la información sobre la Cidade da Cultura, informa Daniel Salgado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0012, 12 de julio de 2008.