El Pentágono ordena revisar el contrato que ganó EADS
EADS sufrió ayer un duro varapalo en sus planes para dar bocado al lucrativo mercado de la defensa estadounidense, después de que el Pentágono decidiera reabrir el polémico concurso para empezar a modernizar la flota de aviones cisterna de la Air Force. El gigante europeo se hizo con este contrato, que fue contestado por Boeing.
En juego están 35.000 millones de dólares y la entrega de 179 aviones de reabastecimiento en vuelo. EADS se presentó de la mano de la estadounidense Northrop Grumman, con una versión modificada de su modelo A-330. Boeing, que ayer vio como sus acciones subían un 1%, lo hacía con el B-767.
El Pentágono sigue con su decisión de ayer la recomendación de la oficina del Congreso de EE UU de supervisar los contratos públicos que concede la Administración. Tras investigar el proceso, concluyó hace un mes que la evaluación estuvo llena de errores que afectaron el resultado final, que se decantó a favor de EADS.
Hasta el momento era la Air Force la que evaluaba las ofertas. Pero a la vista de los problemas, el Departamento de Defensa toma ahora las riendas, con la intención de llegar a una decisión lo antes posible, previsiblemente para final de año. Boeing podría optar por presentar un avión más grande.


























































