AENA encarga a Calatrava ampliar la terminal de Loiu a ocho años de hacerla

Invertirá 191 millones en un plan que prevé también otro aparcamiento

El arquitecto Santiago Calatrava, autor de la terminal del aeropuerto de Loiu, también diseñará la ampliación, que casi duplicará la capacidad actual de las instalaciones con el objetivo de atender a más de siete millones de pasajeros anuales. El encargo, anunciado ayer, se realiza pese a los numerosos problemas de funcionalidad del edificio, en contraste con su poderosa estética.

El contrato con el arquitecto obliga a que él acometa cualquier mejora

Estas deficiencias se pusieron de manifiesto desde el mismo día de su inauguración, a finales de 2000, y han obligado a destinar 47,5 millones para resolver inconvenientes como la falta de protección en la zona de espera de llegadas o la escasa accesibilidad para los discapacitados. AENA (el ente estatal que gestiona los aeropuertos) no quiso comentar la razón del encargo a Calatrava, aunque, según ha sabido este diario, el contrato original firmado con el arquitecto establece que cualquier mejora o extensión de las instalaciones debe ser realizada por él.

AENA comunicó que la ampliación del edificio costará 35,7 millones, una cantidad integrada en la inversión global de 191 millones. La terminal, abierta en 2000, tuvo un coste de 90 millones. Además, se contempla construir un nuevo aparcamiento de vehículos con 3.500 nuevas plazas, se ampliará la plataforma de estacionamiento de aeronaves y habrá una terminal de carga.

La ampliación de la terminal todavía está en estudio por Calatrava, según afirmó ayer el delegado del Gobierno en el País Vasco, Mikel Cabieces. La pretensión es ampliar la superficie de embarque y que haya puertas con pasarela para acceder a los aviones. Los pasajeros, debido a la creciente utilización del aeropuerto, se encuentran con que cada vez más a menudo tienen que salir del avión a la pista, en vez de acceder por los fingers. Además, se dispondrán 12 nuevos mostradores de facturación (ahora hay 36) y dos nuevas cintas de recogida de equipajes, que se unirán a las siete existentes. Todavía no hay fechas para las obras y los responsables de AENA no precisaron si la extensión del edificio terminal estará para 2011.

Cabieces dijo que la ampliación permitirá ofrecer un "buen nivel de servicio" a 7 millones de pasajeros al año. Ahora Loiu ya ha superado el umbral de los 4 millones de viajeros en que se calculaba su capacidad al inaugurarse en 2000. El pasado año, se rebasaron los 4,2 millones y en los cinco primeros meses de 2008 se ha logrado un crecimiento del 7%. AENA estima que en 2011 se rondarán los cinco millones de pasajeros, con lo que la actual terminal sería insuficiente para ofrecer un servicio óptimo.

El delegado del Gobierno dijo que el lunes ya se adjudicaron 26 millones de los 47,5 previstos para resolver los problemas de la terminal. Las obras empezarán en los próximos meses, cuando todavía no han transcurrido ocho años de la inauguración del edificio. Entre ellas, el cerramiento de la zona de llegadas, la más criticada por los usuarios porque la espera a los pasajeros es al aire libre. También quedará cerrado el voladizo de la planta baja, se sustituirán las actuales escaleras mecánicas por rampas para acceder a la planta de llegadas desde el aparcamiento y habrá nuevos ascensores.

La actual oferta de aparcamientos (4.366) se ampliará en otras 3.500 plazas, con un coste de 34,1 millones. El nuevo parking, cuyo proyecto se está redactando, irá enterrado "con el fin de no alterar el conjunto panorámico de las construcciones actuales". Otros 12 millones se dedicarán a ampliar en 80.000 metros cuadrados la plataforma de estacionamiento de aeronaves, que tiene 200.000. Un total de 4,3 millones van a una terminal de carga con una superficie de 3.600 metros cuadrados y alrededor de seis millones, al desarrollo de la zona industrial y de actividades aeroportuarias.

"No son inversiones que están en el aire, sino que tienen la consignación presupuestaria", enfatizó Cabieces, quien señaló que los 191 millones de euros están incluidos en el llamado Programa de Actuación Plurianual de AENA 2008-2011.

Goteras y frío

Desde que se abrió, el 19 de noviembre de 2000, los problemas se han sucedido en el aeropuerto de Bilbao. Goteras en el acceso desde el aparcamiento a la terminal y corrientes de aire en esta zona y especialmente en la desprotegida zona de llegadas, lo que causa grandes incomodidades en otoño e invierno.

Ante esta situación, AENA ha requerido con insistencia a Santiago Calatrava que subsane los problemas pero siempre se mostraba reacio. El tema llegó al Congreso de los Diputados, que en octubre de 2005 aprobó una proposición en la que se pedían reformas para aumentar la calidad de los servicios de la terminal. Finalmente, en 2006 accedió a realizar los cambios con la condición de que él diseñaría la reforma. Entonces se preveía concluirlas en 2008. Ahora se calcula que estarían para 2009.

No han sido los únicos problemas del arquitecto, que ha ejecutado otras dos obras en Euskadi: un puente en Ondarroa y su conocida pasarela peatonal en Bilbao. En este caso, ha perdido un litigio con el Ayuntamiento, que conectó la pasarela con otro paso peatonal diseñado por el arquitecto japonés Arata Isozaki.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 01 de julio de 2008.