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Estudio

La plaga del 'spam' se extiende

Cada empleado pierde tres minutos al día en borrar correos basura

Cada vez que abrimos el buzón del correo electrónico después de un fin de semana o de un periodo de vacaciones aparece en la pantalla del ordenador una inacabable riada de mensajes inservibles, invitándonos, entre otras muchas cosas, a comprar medicamentos contra la disfunción eréctil o a revelar nuestras claves bancarias. Se llama spam o "correo electrónico masivo no deseado", y desde que apareciera en 1978 se ha convertido en una plaga.

España es el undécimo país que más spam recibe en todo el mundo, y la tendencia es creciente. En el último año se duplicó el nivel de mensajes indeseados, hasta el punto de que el 84,6% del total de los correos que llegan a los ordenadores españoles son spam.

Ésta es la principal conclusión del estudio realizado por el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (INTECO), que analizó un total de 92 millones de correos entre el 1 de enero y el 11 de marzo de 2008, a través de 14 servidores en toda España.

El spam cuesta mucho dinero. Y no sólo por los medios ingentes que se emplean en combatirlo mediante filtros, antivirus y programas de seguridad informática, sino por la pérdida de tiempo que supone eliminarlo. El estudio revela que cada empleado pierde entre dos y cuatro minutos diarios en borrar estos correos basura, lo que se traduce en un coste de 179 euros al año por empleado.

El spam no es inofensivo. La principal razón que se persigue para su envío es la ciberestafa, es decir, datos personales y bancarios de los usuarios para conseguir dinero ilícitamente. Se llama phishing, y es el timo más habitual, aunque cada vez cuenta con más variantes.

El estudio del Inteco, organismo oficial del Ministerio de Industria, resalta que la mitad de los spam recibidos en España provienen de Estados Unidos, China, Corea del Sur y Rusia.

Los métodos de los ciberestafadores se sofistican. Para evitar ser detectados infectan otros ordenadores (máquinas zombis), desde donde se realizan los envíos masivos de correos, sin que su propietario tenga consciencia de ello.

Por ello, Inteco señala que se ha hecho indispensable combatir el problema con anterioridad al almacenamiento del spam en los buzones de los usuarios, es decir, antes de que lleguen al ordenador. Otra de las alarmas del informe es que el spam se está extendiendo a otros medios distintos del PC como el teléfono móvil, en forma de mensajes de texto (sms).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de junio de 2008