Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

En la ropa, la marca es la vida

Industriales y diseñadores textiles se unen frente a la crisis

Sin marca no se puede sobrevivir en el sector textil. Así lo asumen los principales expertos del sector, que está sufriendo una reconversión silenciosa pero brutal. La próxima semana se celebra en Madrid un encuentro entre diseñadores e industriales de la moda para tratar de avanzar con un diagnóstico certero el futuro de un sector que sufre una competencia feroz. La moda textil en España pasa por una apuesta decidida por la oferta de productos que unan la originalidad en el diseño con el prestigio de la marca. Éste es el sentir de Ángel Asensio, presidente de la Federación Española de Empresas de Confección (Fedecom), que quiere que este encuentro sea el resorte para que los colectivos del diseño y la marca se unan en busca de la expansión del sector.

A partir de 2009 se intensificará la presencia de la moda española en EE UU

Casi 700 empresas del sector han desaparecido en los últimos seis años

Asensio considera que la industria textil en España está deslocalizando la producción de mano de obra intensiva, lo que conlleva a la pérdida de puestos de trabajo. "Nos enfrentamos a un cambio de la mano de obra intensiva por mano de obra especializada. Por lo tanto, se ha hecho necesaria una reestructuración en el sector, la creación de puestos de trabajo más cualificados en marketing, compras, logística y diseño", resume.

La apuesta de Fedecom va dirigida, en primer lugar, a la calidad y confortabilidad de diseños y productos, y en segundo, a la apuesta por la marca, distinción y exclusividad, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. "Creemos que el camino está en aportar valores añadidos al vestir, en potenciar los rasgos que nos hacen diferentes en el mercado; y eso supone invertir en intangibles, en marketing. Y de esta forma, generar marca e identidad, valorada y apreciada por los consumidores y respaldada por ratios de calidad", recalca el responsable de Fedecom.

Se trata, en definitiva, de crear un sello de calidad para la moda española. Se ha diseñado un nuevo logotipo, que junto con las acciones de internacionalización que se están llevando de la mano del ICEX, pretende reposicionar a la moda española como sello de calidad. Esta internacionalización se está acometiendo en México, Rusia y Oriente Próximo para, en una segunda fase a partir del año que viene, intensificar la presencia en Estados Unidos y en países asiáticos.

En España existen diseñadores de calidad, e industria textil, pero al contrario que en otros países, no están integrados en la empresa. En otros países, lo lógico es que el departamento de diseño sea uno más dentro de la empresa, de igual forma que ocurre con marketing o logística. Para avanzar por esta línea, por primera vez diseñadores e Industria se reúnen para intentar llegar a acuerdos que los hagan muy competitivos.

En el número de empresas y el de plantilla es donde mejor se observa la evolución del sector, que no obstante cuenta con empresas punteras en el mapa mundial. Es el caso de Inditex y, en menor medida, Cortefiel y Mango. De las 4.815 empresas con las que contaba el sector en España en 2001 se ha pasado a 4.120 a final de 2007. Este proceso es imparable, según Ángel Asensio.

Otro tanto se puede decir del empleo global del sector, que se situaba en 175.777 personas en 2001 y en 135.610 al final del pasado año. El valor de las importaciones ha pasado de 4.425 millones en 2001 a 8.538 millones al final del pasado año. Por su parte, el valor de las exportaciones ha evolucionado desde 2.632 millones a 4.281 millones al final de 2007. Asimismo, la cifra total de consumo aparente pasó de 9.021 millones en 2001 a 11.151 millones en 2007.

El gran riesgo viene por el creciente grado de penetración de las importaciones. Éstas suponían el 49,1% del consumo total en 2001 y se han situado en 82,2% en 2007. El sector ha tenido que apostar por las exportaciones. Así, se ha pasado de unas ventas al exterior del 36,4% del consumo total en 2001 al 62,1% en 2007.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de junio de 2008