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Reportaje:

Los beneficios de la banca europea se hunden

Las grandes entidades europeas ganan el 99% menos; las españolas, el 25% más

Se temía lo peor y se ha confirmado. Las inversiones en hipotecas basura de Estados Unidos han hecho tanta mella en la gran banca europea que sus ganancias en el primer trimestre se han desplomado. Los resultados conjuntos de las 10 grandes entidades europeas por valor bursátil, excluidos BBVA y Santander, han sumado 203 millones de euros, un 99,06% menos que en el mismo trimestre del año anterior. Un hundimiento en toda regla, al que de momento -y sólo de momento- escapan los bancos británicos porque no presentan resultados cada tres meses sino cada seis.

No es para menos. Desde que las hipotecas subprime estadounidenses trajeron consigo la crisis financiera, las entidades europeas en conjunto se han anotado 163.900 millones de dólares (unos 110.000 millones de euros) en provisiones y deterioro de activos, según Analistas Financieros Internacionales (AFI). Sólo en el primer trimestre de 2008 el agujero negro ha engullido más de 40.000 millones de euros.

De enero a marzo las provisiones en Europa han sumado 40.000 millones

Los bancos europeos han pagado cara su apuesta por los aparentemente seguros y rentables vehículos financieros (los tristemente famosos CDO), que escondían en su cartera hipotecas basura. "Han tenido que hacer dotaciones para los activos contaminados y eso ha provocado una devaluación fuerte", explica Alfonso García Mora, socio de AFI.

La inversión europea en productos financieros contaminados fue tal que sus provisiones y deterioros han superado a las de los bancos de Estados Unidos, donde está el foco infeccioso.

De esa inversión, la banca española se mantuvo al margen. O porque necesitaba liquidez para satisfacer el apetito hipotecario español durante la burbuja inmobiliaria, o porque no había que salir fuera a buscar el negocio que ya estaba en casa, lo cierto es que las entidades españolas no se han contaminado.

Hay que añadir a esto, según apuntan fuentes de las dos grandes entidades españolas (BBVA y Santander), el tipo de banca que se practica en España, la minorista, y su gestión del riesgo. La banca española sigue una hipoteca y su riesgo de impago durante toda su vida desde su tupida red de oficinas. Las hipotecarias estadounidenses optan por vender el riesgo y compartirlo. También la mayor eficacia de las entidades nacionales, como subrayan desde BBVA.

Además, el Banco de España ha sido más estricto que otros supervisores. Lo que le valió la felicitación de The Economist, la Biblia liberal, la semana pasada. El regulador español obliga a que toda participación figure en el balance de las entidades, con su correspondiente provisión de fondos, lo que obliga a las entidades a ser más prudentes, comenta García Mora.

Por último, está el crecimiento de India y China, que no se han visto perjudicados por el frenazo occidental. El crecimiento de estos países emergentes y su demanda de materias ha arrastrado consigo a Latinoamérica, donde la gran banca española está muy presente, sobre todo los dos grandes, y ha logrado buenos resultados.

Así los bancos que cotizan en el Ibex 35, excepto Banesto que está contenido en Santander, ganaron en conjunto 4.774 millones entre enero y marzo, un 25% más que en 2007. El aumento de ganancias de este año, pese a la crisis y el parón inmobiliario, es exactamente igual al que tuvieron el año pasado.

Con ser malos, los resultados de la banca europea mejoran los del último trimestre de 2007 cuando las mismas entidades perdieron 5.984 millones. En ambos trimestres ha resultado determinante el comportamiento de los bancos suizos, pues la banca de inversión, uno de los negocios principales de las entidades helvéticas, es el que más confió en las hipotecas basura.

El caso más destacado es el de UBS. La Unión de Bancos Suizos ha perdido en los dos últimos trimestres casi 15.000 millones de euros, no en vano ya ha hecho provisiones por casi 18.000 millones, sólo superado por Citigroup en todo el mundo. Esta sangría en las cuentas tendrá consecuencias. El mayor banco para ricos del mundo despedirá 5.500 empleados. También el presidente, Marcel Ospel, dejará el cargo. Se suma así a otra lista de ilustres caídos por la crisis financiera: Stan O'Neal y Charles Prince, antiguos primeros ejecutivos de Merrill Lynch y Citigroup, respectivamente.

Las entidades en las que tiene más peso la banca minorista, como las francesas o las italianas, han resultado menos perjudicadas. Esto confirma lo que apuntan desde el Santander en este sentido. Todas sin excepción han empeorado sus resultados, pero han conseguido beneficios. Si bien, algunas han tenido que renunciar a sus planes y cambiar de estrategia. Por ejemplo, Crédit Agricole anunció, inmerso en la batalla por controlar Bankinter, que renunciaba a adquisiciones de envergadura.

Otra medida que adoptará la entidad francesa es ampliar capital por 5.900 millones de euros. Recurrir a las inyecciones de liquidez se ha convertido en lo más utilizado para encajar el golpe. Y los fondos soberanos de países emergentes, con las arcas llenas por la subida de precios de materias primas, han aprovechado la debilidad, y el precio (las caídas en Bolsa han acompañado este vía crucis de pérdidas y provisiones) para tomar posiciones en la gran banca. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de mayo de 2008