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El informe sobre Air Madrid pone en duda que los pasajeros cobren

Fomento debió actuar antes, según los administradores

Hay al menos 55.000 pasajeros, la mayoría inmigrantes humildes, que Air Madrid dejó en tierra cuando cerró el 15 de diciembre de 2006, ante la retirada de la licencia para operar por parte del Ministerio de Fomento. La posibilidad de que recuperen el dinero de sus billetes se antoja remota, según el informe que los administradores concursales de la aerolínea han presentado al juez que tramita el proceso antes conocido como suspensión de pagos.

Los tres encargados de evaluar el plan de pagos del propietario de Air Madrid, José Luis Carrillo, son escépticos respecto a que se pueda cumplir su propuesta. Carrillo plantea pagar a los pasajeros afectados (excluidos los que viajaron en los vuelos promovidos por el Ministerio de Fomento y otros gobiernos) la totalidad del billete en el plazo de un año a partir de que el convenio sea aprobado por el juez.

El cobro será más que dudoso por varias razones, la primera porque el pasivo asciende a 144,5 millones de euros y sólo dispone de activos "insignificantes": por valor de 25,5 millones. Pero los administradores ponen en cuestión también la viabilidad del plan presentado para transformar Air Madrid en una central de reservas hoteleras e incluso la garantía personal del propietario para pagar a los viajeros.

Los administradores expusieron a Carillo sus inquietudes por la información que tienen de la marcha de sus empresas (la mayoría con fuertes pérdidas) y el dueño de Air Madrid "manifestó con firmeza" su voluntad de cumplir lo que propuso. Sólo por esa declaración, aducen los administradores, informan "con reservas" en vez de negativamente la propuesta de Carrillo.

Posibles sanciones

Y si ya lo tienen difícil los pasajeros si se acepta ese convenio propuesto por la empresa no digamos si acaba abocada a la liquidación. Por no hablar de las dificultades que se puedan derivar de la posible existencia de sanciones aún no consignadas y de la influencia de la crisis económica de los últimos meses, según reseña el informe. Añade que, dada la cantidad de acreedores, el pasivo total sigue siendo una "incógnita" y que tampoco se puede determinar cuándo se podría empezar a pagar ya que se prevé que las impugnaciones de los afectados demoren aún varios meses más el proceso.

El informe de los administradores (que relata los avatares de Air Madrid desde su fundación en 2004, cuando ya empezaron las irregularidades) achaca la gravedad de la insolvencia por un lado al "modelo de empresa" que considera infracapitalizada y por otro al "posible retraso de la actuación del Ministerio de Fomento".

El documento sostiene que los incumplimientos en materia de mantenimiento y seguridad que alegó Fomento para suspender la licencia de Air Madrid "eran inferiores a los existentes en meses anteriores". "A un observador imparcial puede sorprender que (...) la 'comprensión' que el Ministerio de Fomento había tenido hacia esta sociedad se haya trocado en severa y rápida aplicación" de la ley. La demora de las autoridades contribuyó "de modo decisivo" a agravar la insolvencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de mayo de 2008