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Entrevista:EL FOTOMATÓN... | Miguel Ángel Maya, escritor y pianista | Talentos

"¿Grabar un disco? No, gracias"

Hace un año, Miguel Ángel Maya (Madrid, 1978) trabajaba en una empresa de control técnico de edificios. Mientras el jefe no miraba escribió Últimas 2 horas y 58 minutos (Lengua de Trapo), con la que ha ganado el Premio de Narrativa Caja Madrid. Ha sido mimo en Nápoles, teleoperador y buscavidas. Ahora es músico y escribe.

Pregunta. ¿Se ha gastado ya los 15.000 euros del premio?

Respuesta. No. Poco a poco. Me gusta el dinero para hacer viajes. Ahora me voy a La Habana.

P. Los dos protagonistas de su novela cambian de vida de repente. ¿Es lo que hace usted?

R. En parte, sí. Cambiar de trabajo es cambiar de vida. Y yo he tenido muchos.

P. Cuente, cuente.

R. He vendido falsificaciones de perfumes por teléfono. También fui mimo en Nápoles disfrazado del dios Baco. Fue el trabajo que más dinero me ha dado.

P. ¿Mola más ser escritor o músico?

R. Hay poca diferencia, aunque el músico da más morbo a las chicas. Se liga más.

P. Lo siguiente es publicar un disco...

R. No, gracias. Grabo mi música en casa y la cuelgo en mi web. Bastante tengo con una editorial para lidiar además con una discográfica.

P. En directo, actúa con un trompetista invisible. ¿Quién es?

R. Es Oswaldo, un argentino que tuvo que huir de Buenos Aires porque atropelló a un perro uruguayo. Junto a él, el público me hace más caso.

P. ¿Pertenece a alguna generación literaria?

R. Que yo sepa no, pero igual sí. Simplemente tengo amigos que escriben.

P. Y la Nocilla, ¿le gusta?

R. Sí, no está mal. Está claro que hay una nueva forma de escribir.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de mayo de 2008