Prohibida la venta de insectos en la Boquería

Ni hormigas crujientes, ni gusanos tostados, ni piruletas de escorpión. Una advertencia de Sanidad ha acabado con el negocio de insectos comestibles de un puesto del mercado de La Boqueria. Llorenç Petràs vendía desde 2004 estos insectos comestibles, pero ha dejado de hacerlo obligado por un vacío legal: no existe normativa española ni europea que regule el consumo humano de estos insectos.

La Agencia de Salud Pública de Barcelona advirtió al comerciante de que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria había emitido un comunicado en el que informaba que no hay leyes "que regulen estos productos en los hábitos alimentarios españoles". El comunicado incluye a los insectos, invertebrados y carne de reptiles. "Estos bichos tienen su legislación en los países de origen. En cuatro años no hemos tenido problemas y el puesto se había convertido en un referente para los turistas", aseguró ayer Petràs.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Sobre la firma

Ana Pantaleoni

Redactora jefa de EL PAÍS en Barcelona y responsable de la edición en catalán del diario. Ha escrito sobre salud, gastronomía, moda y tecnología y trabajó durante una década en el suplemento tecnológico Ciberpaís. Licenciada en Humanidades, máster de EL PAÍS, PDD en la escuela de negocios Iese y profesora de periodismo en la Pompeu Fabra.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS