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Análisis:Despensa y ciencia | gastronomía

Dudas sobre lo orgánico

La prensa inglesa ha recogido unas declaraciones de lord Krebs, experto en nutrición y antiguo director de la Agencia Alimentaria, en las que duda sobre la conveniencia de tomar productos orgánicos, ya que, a su juicio, no existen razones de seguridad o salubridad que permitan demostrar que sean mejores que los obtenidos por métodos industriales. Los mensajes que llegan a los consumidores son confusos -asegura Krebs-, y considera más importante que sus hijos coman fruta y vegetales en cantidades razonables que pocos productos orgánicos, como ocurre debido a su carestía.

Estoy de acuerdo en la necesidad de respetar la cantidad recomendada de vegetales para una dieta saludable, pero no me convencen sus argumentos. Hay estudios que demuestran que un alimento orgánico tiene niveles medios de minerales y vitaminas más altos que los de otro tipo de cultivos, y no podemos obviar que consumiendo dos piezas convencionales quedaría resuelto el problema.

La discusión económica de fondo es muy interesante, pues la carestía de un producto no está exclusivamente en su precio de venta. Tenemos ejemplos de cómo decisiones individuales terminan convirtiéndose en costosos problemas generales: ahí están los daños del tabaco, las drogas o una deficiente alimentación. Los problemas derivados de las toxinas que indirectamente se ingieren por algunos alimentos habría que incluirlos en el montante económico del debate, así como el coste de tierras y aguas contaminadas por productos químicos utilizados por ciertos modelos de producción. Escribe Krebs: "La protección a los consumidores consiste en decirles la verdad para que puedan actuar informados con pruebas imparciales". Lo suscribo, pero sin quedarnos sólo en los contrastes superficiales en materia nutricional y económica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de mayo de 2008