Aguirre perforará el monte del Pardo con un polémico túnel

La Comunidad rebautiza la M-50 para eludir el control ambiental del Gobierno

La M-50 se cerrará por el norte sí o sí. Y perforando el monte del Pardo con un túnel de 10 kilómetros. El Gobierno regional dio ayer luz verde al trámite de información pública de la futura carretera M-61, el nombre con el que ha bautizado el cierre norte de la cuarta vía de circunvalación de Madrid, la M-50, que unirá la A-1 (autovía de Burgos) con la A-6. El anteproyecto prevé la construcción de tres túneles a lo largo de los 32,8 kilómetros de la nueva vía, que costará 2.300 millones de euros. El consejero de Transportes e Infraestructuras, Manuel Lamela, aseguró ayer que no es necesaria la declaración de impacto ambiental del Ministerio de Medio Ambiente porque la carretera transcurre íntegramente dentro de la Comunidad de Madrid.

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La M-50, que es de competencia estatal, ha sido objeto de uno de los muchos desencuentros entre la Comunidad de Madrid y el Gobierno central. Al Ministerio de Fomento nunca le ha gustado el proyecto y siempre ha recordado a Aguirre que no lo puede realizar, por no ser de su competencia. El Ejecutivo anterior, del PP, declaró la vía de interés general. De hecho, a principios de 2006 el Gobierno planteó un conflicto de competencias al Tribunal Constitucional, que aún no se ha resuelto.

Mientras, Aguirre sigue adelante con el proyecto, para lo cual rebautizó la vía con la nomenclatura regional. "Es una nueva carretera", aseguran en Transportes. Fuentes del Ministerio de Medio Ambiente replicaron ayer que la obra, "como cualquiera de su tamaño y que signifique la modificación ambiental del territorio", sí necesita su declaración de impacto ambiental. El monte del Pardo está protegido por la Unión Europea. Forma parte de la Red Natura 2000, dentro del LIC (lugar de interés comunitario) de la cuenca del río Manzanares.

El Ejecutivo regional insiste en que la infraestructura conjugará "el máximo respeto al medio ambiente" con la construcción de una vía "básica para la movilidad de la región en la zona norte". La Consejería de Transportes asegura que, con intensidades medias diarias de más de 100.000 vehículos, "prácticamente se alcanza el colapso". Según el proyecto, el túnel bajo El Pardo empieza y acaba fuera de los límites del monte. Se construirá un túnel auxiliar únicamente para la ventilación, con el objetivo de evitar los pozos y las chimeneas de ventilación durante el recorrido. Los otros dos túneles estarán en la zona de San Sebastián de los Reyes conocida como Dehesa Vieja (2,4 kilómetros) y bajo la A-6 (1,7 kilómetros).

Sobre la firma

Elena G. Sevillano

Es corresponsal de EL PAÍS en Alemania. Antes se ocupó de la información judicial y económica y formó parte del equipo de Investigación. Como especialista en sanidad, siguió la crisis del coronavirus y coescribió el libro Estado de Alarma (Península, 2020). Es licenciada en Traducción y en Periodismo por la UPF y máster de Periodismo UAM/El País.

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