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CiU opta por la abstención para facilitar la elección de Bono

Duran afirma que el ex ministro "podría ser un buen presidente" del Congreso

Convergència i Unió (CiU) ya ha asumido, con cierta amargura, que el socialista José Bono será el futuro presidente del Congreso de los Diputados y que más vale allanar el camino al PSOE si no quiere quedarse, por primera vez en 30 años, sin representación en la Mesa de la Cámara baja. El democristiano Josep Antoni Duran Lleida -cabeza de cartel en las generales- defenderá ante la Ejecutiva de la federación, que se reunirá el lunes, la abstención de CiU en la votación al presidente del Congreso. Y no encontrará demasiados reparos para imponer su postura, a tenor de lo manifestado por los dirigentes nacionalistas consultados.

Una vez que el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, se ha asegurado los votos necesarios para afianzar la candidatura de Bono, CiU tiene vía libre para abstenerse el día 1 en la sesión de constitución de la Cámara baja y retener así la segunda vicepresidencia.

El acuerdo tendrá contrapartidas para el PSOE. Por una parte, CiU se comprometerá a apoyar a Javier Rojo como presidente del Senado. El PSOE necesita inexcusablemente el voto de los siete senadores nacionalistas para que la candidatura de Rojo salga adelante, ya que en la Cámara alta el PNV ha visto reducida su representación a dos escaños. Asimismo, el pacto evidenciaría la buena voluntad de los socialistas por seguir negociando con Convergència i Unió. Y ahí entraría su apoyo a la investidura de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero de esto se hablará a partir del día 1 y, en este caso, la lista de condiciones de los catalanes será menos digerible para el PSOE. CiU descarta por completo un voto a favor y, ahora mismo, se encuentra más cerca del no que de la abstención.

Ganarse la confianza

En cualquier caso, CiU no quiere ponerse piedras en el camino y de la boca de sus dirigentes no saldrá palabra alguna que pueda entorpecer un entendimiento con el PSOE. Una legislatura es muy larga, comentan los nacionalistas, y en cuatro años el PSOE puede llamar muchas veces a la puerta.

Así que ayer, por mucho que Bono despierte recelos -o más bien fastidio- en las filas nacionalistas, Duran llegó a afirmar que el ex ministro de Defensa "podría ser un buen presidente" del Congreso y expresó sus deseos de que, al final, "se gane la confianza" del Grupo Catalán. Pero Bono no tuvo un buen comienzo. A CiU le ha sentado fatal que el ex ministro dijera que a los nacionalistas les "atizaría con el listín telefónico".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de marzo de 2008