Un joven de 17 años muere tras una colisión frontal

El conductor del otro vehículo dio positivo por alcoholemia

Con sólo 17 años, Hugo F. C. pasó en la madrugada de ayer a engrosar la estadística de víctimas en accidente de tráfico. Un choque frontal con otro vehículo en pleno casco urbano de la localidad de Manzanares el Real (6.612 habitantes) le segó la vida. El conductor del otro turismo, de 19 años y que había obtenido el carné hace sólo tres meses, dio positivo en el control de alcoholemia, según la Policía Local.

Sucedió a la 1.30. Hugo viajaba de copiloto en un Peugeot 309 que conducía uno de sus amigos. Otro de sus acompañantes iba sentado en la parte de atrás del coche. Circulaban de vuelta a casa.

De pronto, otro vehículo que se incorporaba a la vía les embistió de frente. Se trataba de un Opel Astra en el que viajaban otros cuatro jóvenes, todos ellos de entre 19 y 20 años. Hugo, que iba de copiloto, se llevó la peor parte del choque, que afectó de lleno al asiento del copiloto. Sus amigos se dieron cuenta rápidamente, cuando vieron que el joven no se movía. Había quedado atrapado en el amasijo de hierros en el que quedó convertido el vehículo.

No aguantó con vida más que unos minutos. Ya estaba muerto cuando los bomberos de la Comunidad lograron rescatar su cuerpo, según confirmó Emergencias 112. El resto de los ocupantes de los dos vehículos fueron trasladados a los hospitales de La Paz y Ramón y Cajal. Cinco de ellos lo hicieron durante la madrugada en ambulancias del Summa, el último acudió por sus propios medios en la mañana de ayer. Todos presentaban heridas leves y fueron dados de alta a lo largo del día.

Tras el accidente, agentes de la Policía Local de Manzanares el Real sometieron a los conductores de ambos vehículos al control de alcoholemia. Uno de ellos dio positivo. Se trataba de A. L. C., de 19 años, que conducía el Opel Astra.

Según indicaron fuentes de la investigación el joven, que tenía el permiso de conducir desde hacía tres meses, presentó 0,34 miligramos de alcohol por litro de aire expirado. En un segundo control, el nivel era aún de 0,31 miligramos, prácticamente el doble de lo permitido por su condición de conductor novel: 0,15 miligramos. Esas mismas fuentes confirmaron que se le imputa un delito contra la seguridad del tráfico. El juzgado número 5 de Colmenar Viejo se ha hecho cargo de las investigaciones.

Durante el día de ayer, el cuerpo sin vida de Hugo permaneció en el tanatorio de Colmenar, a la espera de que hoy le sea practicada la autopsia que determine la causa objetiva de la muerte del joven. De hecho, ningún familiar acudió ayer a la morgue, adonde sí se acercó una pareja de amigos de la familia.

"Apenas había empezado a vivir", explicaba ayer una allegada a los padres de Hugo, que le recordaba como un joven "feliz, amante del deporte y muy sano". El fallecido era hijo único y estudiaba formación profesional en Colmenar, donde jugaba al fútbol.

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