Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cinco años contra la guerra

Las concentraciones en protesta contra la caótica situación en Irak cinco años después de la invasión se extienden por las grandes capitales

Blanca Izquierdo y dos amigas sexagenarias avanzaban ayer entre bombarderos de cartón pilotados por payasos: "Hoy somos pocos, pero los que estamos es porque no nos olvidamos", explica. Blanca es una veterana de las protestas antibélicas: ha estado en todas las manifestaciones contra la guerra de Irak desde 2003. Ayer se reunió con unas 3.000 personas más en Madrid para denunciar, coincidiendo con el quinto aniversario de la invasión, la situación en la que se encuentra el país cinco años después.

Miles de manifestantes más se repartieron entre las otras protestas convocadas en España bajo el lema "Ahora, como hace cinco años... ¡No a la guerra!". Las más numerosas fueron las de Barcelona, Sevilla, Alicante, Bilbao, Pamplona y Zaragoza. También se vieron concentraciones en ciudades de todo el mundo, como Londres, Estambul, Nueva York, París o Seúl.

Unas chicas con 'hiyab' se lamentan: "Hay menos gente que el año pasado"

Los congregados en Madrid corearon consignas a favor de la retirada de las tropas españolas de Afganistán y Líbano, y exigieron la normalización de la situación en Palestina y el fin del "hostigamiento internacional" a Irán. La plataforma Juicio a Aznar agitaba pancartas que reclamaban responsabilidades legales para el ex presidente español, el presidente estadounidense, George W. Bush, y el ex primer ministro británico, Tony Blair.

La manifestación, que discurrió entre las plazas de Cibeles y Sol, estaba convocada por asociaciones cívicas e Izquierda Unida. La de ayer fue la primera ocasión en la que ni el PSOE ni los grandes sindicatos respaldaron una protesta contra la guerra. A la cabeza de la manifestación, un grupo de chicas hispano-palestinas se arreglaban los hiyab y se lamentaban: "Hay bastante gente, pero ni la mitad que el año pasado".

Un millón y medio de personas sumaron las manifestaciones antibélicas de Madrid y Barcelona del 15 de febrero de 2003. Francisco Frutos, secretario general del Partido Comunista, torcía el gesto al pasar lista ayer. "¿Dónde están los artistas hoy? Nadie debería de olvidarse de esto", dijo en referencia a la relevante participación del mundo intelectual en 2003.

En Barcelona se reunieron unas 1.300 personas, según la policía local, informa Carola P.-Badua. Al final del acto se leyeron varios manifiestos. Destacó el de la niña Hafsa Maroof, hija de uno de los 10 paquistaníes detenidos el pasado 19 de enero en la capital catalana acusados de planear un atentado. Maroof realizó un alegato contra la islamofobia y denunció que en la lucha contra el terrorismo a veces se olvida la presunción de inocencia.

En torno a 600 personas sumaron las concentraciones de Alicante y Sevilla. En esta última, la protesta terminó con una lectura de poemas antibelicistas frente al Consulado de Estados Unidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de marzo de 2008