Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:ELECCIONES 2008 | Las consecuencias del 9-M

Arrasar en los municipios propios

El PSE alcanza o roza la mayoría absoluta en los ayuntamientos donde gobierna en Guipúzcoa y en la Margen Izquierda vizcaína

El PSE ha cimentado la clave de su éxito en Euskadi en los 18 municipios donde gobierna, a la vista de los resultados del domingo. En todos ellos vence con suma claridad. La institución local, tan ambicionada por las formaciones nacionalistas porque permite el contacto directo con el ciudadano y opera sobre el territorio, ha resultado ser la plataforma sobre la que los socialistas han ido apuntalando en las dos últimas décadas la influencia social y política que les ha otorgado legitimidad y les ha permitido, ahora que les hacía falta, superar con holgura a los peneuvistas sin ningún complejo.

El PSE ha conseguido estos años mantener el gobierno en algunas de las localidades más pobladas de Euskadi conforme las iba alcanzando, incluso sin ser el partido más votado, como ocurrió con Odón Elorza en San Sebastián. Y en ellos se ha hecho fuerte, no sin grandes dificultades -la amenaza etarra sigue ahí, agresiva y viva- a base de transmitir a los ciudadanos confianza y eficacia en la gestión municipal. Así, ha logrado afianzar la tendencia alcista que le aupó al liderazgo del territorio más nacionalista y polémico como es Guipúzcoa en las forales del pasado año.

En las localidades en que triunfa residen el 80% de los guipuzcoanos

Gana en 14 municipios alaveses, 18 de Vizcaya y 25 de Guipúzcoa

El secretario general de los socialistas guipuzcoanos, Miguel Buen, defendió ayer estos resultados como "fruto del esfuerzo del PSE-EE en sus municipios". Advirtió de que no se caiga en la tentación de "deslegitimar" la posición privilegiada de su partido (supera en más de 122.000 votos al PNV en el conjunto de Euskadi) pues, al menos en Guipúzcoa, ya ganó hace un año en las forales, cuando no había "ni bipartidismo, ni bipolarización, ni habían asesinado a ningún compañero".

El 9-M los socialistas ganaron al PNV y al resto de formaciones, no sólo en los tres territorios y en sus tres capitales, sino que también lo hicieron en 14 municipios de Álava aunque gobierna sólo en cinco; 18 de Vizcaya donde dirige seis, y 25 en Guipúcoa, pese a que está al frente de sólo siete de ellos. En las capitales, ganaron con total amplitud. En Vitoria, el PSE se impuso con el 43% de los votos, a los populares que sólo alcanzaron el 27%. Y en San Sebastián casi duplicaba a su inmediato competidor al lograr el 40,3 % de los votos frente al 21,2% del PP, que se situó por delante del PNV.

En Guipúzcoa, esta tendencia se mantuvo constante en los ayuntamientos donde gobierna el PSE, además de extenderese a otros muchos donde se alzó al primer puesto por vez primera.

Buen recalcó que el PSE resultó la formación más votada en los municipios que acogen al 80% de la población guiúzcoana. Por ejemplo, alcanzó o rayó la mayoría absoluta en los consistorios donde gobierna desde hace años, como Irún (un 50,48% de los votos), Lasarte (53,68%), Andoain (48,04%), Rentería (53,46%), Zumárraga (50,61%) y Eibar (45,47%).

Pero también se impuso como fuerza más votada con una elevada ventaja y casi duplicando a la siguiente, en localidades de impronta claramente nacionalista, varias hoy en día gobernadas por ANV, en las que la abstención propugnada por los radicales dejó el campo libre al resto de formaciones. Así, Mondragón (39,6%), Anoeta (36,7%), Hernani (42,1%), Lezo (44,8%), Urretxu (40,6%), Usurbil (32,5%), Pasaia (47,8%), Soraluze (38,4%) o Villabona (33,5%).

Consiguió también el PSE imponerse en municipios guipuzcoanos liderados desde siempre por el nacionalismo democrático, sea del PNV o de EA. Este es el caso de Beasain (36,8%), Astigarraga (33,1%), Ibarra (36%), Lazkao (36,5%), Legazpi (35,8%), Olaberria (40,1%) y Zarautz (29,7%).

El éxito socialista en Vizcaya se sustenta en los populosos municipios de la Margen Izquierda donde logró imponerse con cifras apabullantes, rondando también la mayoría absoluta. En Barakaldo lo hizo con el 51%, mientras que la siguiente fuerza, el PP, se quedaba en el 19,6%. En Sestao, un ayuntamiento que el socialismo perdió en 2003 y recuperó el año pasado, logra en 52,1%, mientras que en Santurtzi, ahora gobernada por el PNV, y Portugalete alcanzaban el 48,1% y el 48,5%, respectivamente. También en Ortuella llega al 48,3% y en la emblemática Ermua se alza con el 51,2% de los votos. También es la primera fuerza, entre otros, en lugares como Basauri (47,6%), Erandio (41,4%), Derio (40,8%), Galdakao (36%), Iurreta (36,7%), Leioa (36,8%), Muskiz (37,9%) o Etxabarri (49,7%).

En Álava, resulta destacable el caso de Llodio, la segunda ciudad de la provincia, siempre en manos del nacionalismo, sea el PNV o en su día Herri Batasuna. Allí ganó el domingo la lista que encabezaba Ramón Jáuregui con casi seis puntos de diferencia sobre los peneuvistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de marzo de 2008