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ELECCIONES 2008 | Las consecuencias del 9-M

El PSC hace valer su fuerza en las urnas

Los socialistas catalanes reclaman más poder tras su subida electoral y el PSE alerta de pactos con el PNV - Zapatero buscará apoyos en todos los grupos minoritarios

Todavía no es hora de hablar de los pactos y las alianzas sobre las que sustentará José Luis Rodríguez Zapatero su investidura y, después, su proyecto de gobierno. El interesado no desveló ninguno de sus planes ni ante los miembros de su ejecutiva federal ni en un encuentro informativo posterior. La primera reunión de la ejecutiva tras la victoria electoral de Zapatero fue de alegría y reparto generalizado de parabienes. En el entorno del líder del PSOE, se asegura, además, que Zapatero contempla su investidura con tranquilidad, seguro de que la obtendrá sin problemas. "El PSOE tiene con 169 diputados una mayoría sólida y la posibilidad de establecer diálogo con todos los grupos. Es verdad que la situación de los partidos con los que hubo diálogo preferente se ha modificado".

El líder socialista se refería a ERC y a IU, cuyos efectivos se han mermado considerablemente. En el espectro político moderado queda el PNV, con 6 diputados, y CiU con 11. Y hacia ellos mira ahora el PSOE pero sin afán de compromisos estables. Ahora bien, Zapatero tendrán en cuenta los efectos que puede producir en el PSE y en el PSC una relación demasiado estrecha con sus adversarios naturales, el PNV y CiU. En la reunión de la comisión ejecutiva federal, que empezó con aplausos y vítores a Zapatero y Manuel Chaves, de nuevo vencedor en Andalucía, cuando juntos entraron en la sala, hubo algunas alusiones a la incógnita de los pactos, formulada por Rodolfo Ares, secretario de Organización de los socialistas vascos. Ares recordó que habrá elecciones vascas dentro de un año, si es que Juan José Ibarretxe, presidente del Gobierno vasco, no las adelanta al otoño. "Espero que los pactos que hagáis sean con los más inteligentes", aseguran que dijo Ares. "¿Y quiénes son los inteligentes"?, preguntaron al unísono unos cuantos miembros del federal, ya con risas.

"Mantendré la capacidad de diálogo con todos los grupos sea cual sea el escenario con el que nos encontremos", señaló. Y en este escenario, en efecto, están PNV y CiU. El presidente del PNV, Iñigo Urkullu telefoneó en la noche del domingo a Zapatero para felicitarle por la victoria electoral. "En las próximas semanas", hablarán en persona, anunció Zapatero. También lo hará con el resto de los líderes políticos.

El PSC, victorioso en estas elecciones con una subida espectacular en Cataluña, quiere que su presencia se note lo más posible. El portavoz del partido de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, afirmó que su formación actuará en Madrid "a por todas". ¿Se traducirá eso en mayor número de ministros catalanes? Más que carteras lo que le importa es el desarrollo del Estatuto. Sin embargo, los socialistas catalanes consideran, además, que algunos de sus dirigentes podrían perfectamente estar en el nuevo gobierno de Zapatero. Citan a la ministra de Vivienda, Carme Chacón, al secretario de Estado de Economía, David Vegara, o al alcalde de L'Hospitalet de Llobregat, Celestino Corbacho.

Estatuto y estabilidad son las demandas del PSC y no se tiene una posición radical en contra de que Zapatero cuente con CiU. Es más, un acuerdo tácito -ni fijo ni escrito- con Josep Antoni Duran Lleida, portavoz del grupo catalán en Madrid, "podría adormecer la oposición del presidente de CiU, Artur Mas, en el Parlamento catalán", señalan en el PSC.

La actitud del grupo catalán de momento es un tanto distante. Duran Lleida considera que corresponde a Zapatero "mover ficha", puesto que ha ganado las elecciones. El líder del PSOE no tiene prisa. Tras la reunión de ayer, amable y de alegría compartida, vendrá un análisis pormenorizado de los resultados el próximo sábado con la reunión del comité federal de ese partido.

En ese marco sí habrá ocasión de que los líderes territoriales expongan su visión sobre el resultado en sus regiones y comunidades autónomas. Madrid, Valencia y Murcia fueron ayer mencionadas en la reunión de la ejecutiva federal para constatar su mal resultado. No se pasó más allá de constatar que "hay un problema". Ayer era día para regodearse en la victoria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de marzo de 2008