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La crisis financiera contagia a los fondos y al capital de alto riesgo

Seis entidades, entre ellas Carlyle y Blackstone, anuncian dificultades

La metástasis se extiende. La crisis financiera que empezó en verano con las llamadas hipotecas basura de EE UU sigue desplegándose a pesar de los esfuerzos de las grandes economías por limitar sus efectos con bajadas de tipos, inyecciones de liquidez y rebajas fiscales. No es suficiente. La lista de damnificados no deja de aumentar. Todo empezó en la banca, que lleva ya más de medio año de locura. Las aseguradoras de activos basados en esas hipotecas y las Bolsas se han visto muy afectadas. Era cuestión de tiempo que los problemas contaminaran a los productos financieros más exitosos de los últimos años. Ese momento ha llegado: la crisis empieza a llamar a la puerta del capital riesgo y los hedge funds (fondos de alto riesgo).

Arrastrados por las dificultades del sector bancario, en las tres últimas semanas al menos seis hedge funds -que gestionan un total de 5.400 millones de dólares (3.520 millones de euros)- se han visto forzados a vender activos que compraron a crédito, informa Bloomberg. La razón: los bancos que les prestaron dinero les piden ahora más garantías o encarecen la financiación para proteger sus deteriorados balances. Como no hay liquidez para responder a esa demanda, los hedge funds se ven obligados a vender activos. Eso realimenta las caídas de precios en los mercados y perjudica aún más a los bancos, en una espiral de difícil solución.

Con el capital riesgo sucede otro tanto. El grupo Carlyle reconoció ayer que está en conversaciones con varios bancos acreedores para llegar a un acuerdo que le permita afrontar los más de 260 millones de euros en avisos de impagos registrados la semana pasada. Carlyle, uno de los grandes de este sector, admite la "imprudencia" de una de sus divisiones especializada en productos hipotecarios, que se endeudó para comprar activos que se han visto manchados por las hipotecas basura estadounidenses.

Desplome

También Blackstone anunció que sus resultados se han visto muy afectados por la crisis: el beneficio cayó el 89% en el último trimestre y pasó de 525 a 57 millones. "El desplome de los mercados de crédito" fue la principal causa de ese deterioro, según la compañía. A la dificultad para realizar nuevas operaciones por la falta de liquidez -que impide las tradicionales operaciones del capital riesgo, basadas en adquirir empresas y hacerlas crecer para después vender a un precio mayor- se añade una inversión ruinosa en una aseguradora, muy contaminada por la crisis. Las acciones de Blackstone protagonizan una caída del 55% desde su multimillonaria salida a Bolsa, en 2007.

Los hedge funds y el capital riesgo tienen cosas en común. Son especulativos -aunque los segundos invierten a más largo plazo-, utilizan mucha deuda para sus inversiones y apenas rinden cuentas al mercado, a diferencia de las firmas que operan en Bolsa. Guillermo de la Dehesa, presidente del Centre for Economic Policy Research, aseguró que tanto el capital riesgo como los fondos de alto riesgo "están menos regulados que los bancos y otros activos financieros y eso les ha dado más margen de maniobra. Pero es evidente que la crisis se ha extendido y ha empezado a afectar a los que estaban excesivamente endeudados".

"Las hipotecas subprime arrastran al sector financiero porque la banca está cada vez más nerviosa. Pero no hay que olvidar que hay unos 10.000 hedge funds en el mundo y sólo unos pocos con problemas, y lo mismo ocurre con los fondos de capital riesgo", añade De la Dehesa.

Los expertos aseguran que los problemas tienen su origen en la banca, en especial la banca de inversión internacional, que a raíz de las hipotecas tóxicas se ha visto obligada a declarar enormes pérdidas y a ampliar capital para dar entrada a nuevos socios, como los fondos soberanos. Cuando ya parecían superadas, las tensiones de liquidez han obligado a EE UU a anunciar nuevas inyecciones de dinero. Los indicadores de riesgo repuntan. "Se trata de una segunda o incluso una tercera oleada de la crisis, que llega hasta instituciones y productos financieros que parecían a salvo", indicó José Luis Alzola, jefe de análisis de Citigroup en Londres.

"Los máximos candidatos para tener problemas son las entidades más endeudadas", dijo Alzola. En esa categoría se incluyen tanto el capital riesgo como los hedge funds, que en los últimos años han protagonizado un fenomenal empuje con una elevada deuda. La fiesta toca a su fin.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de marzo de 2008