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El dueño de Contsa desconoce cómo se gestiona su empresa

José Salas declara imputado de estafa, apropiación y delito societario

José Salas Burzón, el propietario de la sociedad inmobiliaria Contsa Corporación Empresarial, declarada en concurso de acreedores el pasado mes de febrero, declaró ayer en calidad de imputado de tres presuntos delitos ante la juez de Instrucción número 17 de Sevilla.

En su declaración, la juez le previno de que declaraba en calidad de imputado por los presuntos delitos de estafa, apropiación indebida de fondos y societario. Dos inversores que depositaron en su empresa 484.380 y 36.000 euros denunciaron por estafa a Contsa y a uno de sus apoderados por estafa al no cobrar los intereses prometidos.

Salas mantuvo ayer ante la juez que la declaración de concurso de acreedores estaba motivada por la falta de liquidez de la empresa debido a la paralización del sector inmobiliario, -"la crisis del ladrillo" ha sido su muletilla para explicar su situación de insolvencia- principal actividad de Contsa, y por la rigidez del sistema financiero. Según fuentes presentes en su declaración, Salas reiteró que supo de la situación a final de noviembre, y que entonces ordenó que se dejara de captar capital de clientes.

La principal actividad de Contsa consistía en la compraventa de inmuebles y la participación en subastas mediante la captación de capital de pequeños o medianos inversores, a los que reintegraba intereses de entre el 5% y por encima del 20% anual.

A preguntas de los abogados de los denunciantes y de la juez, Salas no ha sabido contestar cómo se llevaba a cabo la contabilidad de la empresa y de qué forma se realizaban los pagos de los intereses a los inversionistas. En este sentido, Salas afirmó a la juez que todo el procedimiento contable lo llevaba su hermano Rafael, quien falleció recientemente en un accidente que se investiga como posible suicidio.

A la declaración asistió el fiscal de Delitos Económicos de la Audiencia de Sevilla, quien preguntó específicamente a Salas por la persona encargada de realizar las retenciones fiscales, lo que el imputado dijo ignorar.

Cuiosamente, antes que Salas declaró un apoderado de la empresa, Fernando Laffore Cabo, quien ha sido directamente denunciado por uno de los inversionistas, por ser la persona que le tramitó un contrato por el que a una inversión de 36.000 euros Contsa se comprometía a pagar un 15% de interes anual, con pagos mensuales de 490,90 euros.

Laffore coincidió con Salas en que Contsa dejó de captar ahorros a finales de noviembre de 2007 y que sólo tramitaba los contratos pero desconocía como operaba la empresa. Al ser interrogado por quien componía la cadena de mandos de la empresa Laffore, según los letrados presentes, ha contestado: "Primero José Salas, José Salas y después José Salas".

Sin embargo, Salas ha declarado desconocer el procedimiento de pagos, retenciones de impuestos, etc, de la empresa, alegando que de eso se encargaba su hermano fallecido, y al ser preguntado por dos nombres de personas que cobraran mediante transferencias o cheques bancarios, no ha sido capaz de dar nombres. Los letrados de la acusación han concluido que Salas "finge ignorar lo que sabe". En su declaración Salas si ha dado los nombres de las personas responsables de su empresa, por lo que es posible que la juez los llame a declarar.

Por otro lado, fuentes del caso han informado a Efe que el edicto dictado por el Juzgado de lo Mercantil ha inhabilitado a Salas, lo que le impedirá ser administrador de la suspensión de pagos, como pidió a los afectados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de marzo de 2008