Reportaje:COYUNTURA INTERNACIONAL

¿Cómo sobrevivir al éxito?

La inflación china se dispara en su mayor nivel en diez años

Paradojas de la economía. Mientras todos los países occidentales rebajan drásticamente sus previsiones de crecimiento para este año, China sigue imparable en su ritmo ascendente, sin daños aparentes por la crisis de las hipotecas en Estados Unidos. Los últimos datos oficiales del país asiático indican que su economía creció un 11,4% en 2007, el más alto en 13 años y superando los dos dígitos por quinto año consecutivo. Con ello, China se consolida como la cuarta economía del mundo y probablemente sea la que más crezca en 2008.

No obstante, se comienzan a notar los primeros síntomas de sobrecalentamiento en el comienzo del año. El más preocupante es la inflación, que se ha disparado hasta el 7,1% en enero después de un 6,5% en diciembre pasado, los datos más altos en los últimos 11 años. Este indicador se ha quintuplicado en menos de dos años, desde el 1,5% registrado a comienzos del año 2006. El Gobierno explica este incremento por el alza de los alimentos derivado de las malas condiciones climáticas del último invierno chino.

China probablemente se convertirá, en 2008, en el mayor exportador del mundo, superando a los tradicionales récords de Alemania
La inflación de China se ha disparado hasta el 7,1% en el pasado mes de enero, después de registrar un 6,5% en diciembre de 2007

El mayor exportador

La otra argumentación de los expertos es el elevado superávit comercial que el país registró en enero, un alza del 23% con respecto al mismo periodo del año anterior. Y es que la economía de China probablemente se convertirá en 2008 en el mayor exportador del mundo, por encima de Alemania. Una demanda externa que también se ha reflejado en el consumo doméstico y que está muy relacionada con los enormes flujos de inversión extranjera que llegan al país.

Sólo en enero, la inversión extranjera directa se duplicó hasta los 11.200 millones de dólares inyectando gran cantidad de circulante al mercado. En 2007 este indicador se elevó un 13,6%, hasta los 74.000 millones, poco más de la mitad del PIB anual español. Estos datos, que serían la salvación para cualquier economía del mundo, se convierten en un peligro en el país asiático que cada vez tiene más difícil controlar la entrada de capitales y el incremento de la oferta de circulante.

Precisamente, en enero se registró un aumento del 18,9% en la masa monetaria, la más alta de los últimos 20 meses, un claro síntoma de que las cosas comienzan a superar las expectativas. ¿Soluciones? De momento, el Gobierno chino ha fracasado en el control directo de la inflación después de seis alzas consecutivas en los tipos durante 2007. Hasta ahora la demanda no se ha contraído, por lo que el Ejecutivo ha apostado por otras vías para controlar el sobrecalentamiento.

Desvío de inversiones

Del lado de la inversión, el Ejecutivo está limitando los ingresos de capital en recursos minerales y en industrias contaminantes y consumidoras de recursos y energía. También se están desviando las inversiones de las ciudades de la costa oriental hacia regiones menos desarrolladas en el oeste y el centro del país. Por el lado fiscal, se ha homologado la tasa de impuestos de las empresas extranjeras y de las compañías locales. A partir de este año se pagará un 25%, 10 puntos más que el curso pasado.

Por su parte, el Banco Mundial prevé una ligera ralentización del crecimiento chino para este año, que llegaría al 9,6%, el más lento desde 2002. Pero las expectativas son alentadoras ya que, para el organismo internacional, China fácilmente podría incentivar a la economía con una flexibilización de la política fiscal. No obstante, advierten que las preocupaciones inflacionarias hacen menos necesario rebajar las tasas de interés o relajar el manejo de la liquidez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 23 de febrero de 2008.

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