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Pakistán vota con miedo

Un atentado causa 37 muertos en el último día de campaña

El miedo y el desencanto con la clase política convirtieron la campaña electoral, que terminó ayer en Pakistán, en un penoso y reiterativo espectáculo sin público. Tanto el Gobierno como la oposición paquistaní se han desgañitado gritando que las elecciones de mañana son "cruciales", pero la inmensa mayoría de los paquistaníes, traumatizados por los asesinatos de la líder del Partido Popular de Pakistán (PPP), Benazir Bhutto, y de otras 3.447 víctimas de la violencia que azotó el país en 2007, prefirieron quedarse en sus casas en lugar de acudir a los mítines. Ayer, al menos 37 personas murieron por un atentado en Parachinar, capital de la zona tribal de Kurram, a las puertas del domicilio del candidato del PPP en ese distrito.

Los sondeos apuntan a una victoria del partido de Benazir Bhutto

El ataque, en el que resultaron heridas casi un centenar de personas, se produjo mientras los seguidores de Riaz Husain Sha, un independiente respaldado por el PPP, invitados a comer después de asistir a un mitin, esperaban en la calle la distribución de las viandas. El candidato, que se encontraba en el interior de la vivienda, resultó ileso. Horas más tarde, un suicida estrellaba su coche contra un puesto de control del Ejército en el conflictivo valle de Suat, al norte de Islamabad, y dejaba dos peatones muertos y ocho heridos.

El Ejército ha desplegado a 81.000 soldados por las zonas "más sensibles" del país, que se encargarán de vigilar colegios electorales y de proteger a los votantes. De éstos, 47.000 pertenecen a los rangers, las fuerzas especiales antiterroristas.

El presidente, Pervez Musharraf, cuya popularidad está por los suelos -según el último sondeo, tres de cada cuatro paquistaníes quiere que se vaya y un 70% le considera responsable del deterioro que sufre el país-, sostiene que con ese despliegue de las fuerzas de seguridad se garantizará la celebración de unas elecciones "pacíficas". Musharraf volvió ayer a declararse convencido de que los comicios serán también "limpios, libres y transparentes".

Los paquistaníes, sin embargo, parecen estar convencidos de lo contrario: "Aquí nunca hemos tenido unas elecciones limpias, cuanto menos ahora que son una treta más de las realizadas por Musharraf para mantenerse en el poder", afirma Tahir, de 50 años y empleado de una agencia de viajes. Tahir no ha asistido a ningún mitin electoral, pero asegura que irá a votar pese a que ha dejado de creer en los políticos porque "lo único que les preocupa es su bolsillo".

"Si no hay pucherazo, las elecciones las ganaremos nosotros por amplia mayoría", señala por teléfono el portavoz y senador del PPP, Farhatula Babar. El PPP confía en que millones de paquistaníes que no habrían votado acudan mañana a las urnas en señal de protesta por el brutal atentado que acabó con la vida de Bhutto, el 27 de diciembre pasado.

Los porcentajes varían, pero casi la totalidad de los sondeos apunta la victoria del PPP, aunque sin una mayoría absoluta. Le sigue en intención de voto el partido que lidera el ex primer ministro Nawaz Sharif, la Liga Musulmana de Pakistán-Nawaz (PML-N). La tercera fuerza sería la formación creada por Musharraf para las elecciones de 2002, la Liga Musulmana de Pakistán-Q (PML-Q), que sufriría una estrepitosa derrota. La Asamblea Nacional la completarían otras fuerzas menores e independientes.

Si la oposición se hiciera con dos tercios del Parlamento y llegaran a un acuerdo, restablecerían a los jueces del Tribunal Constitucional destituidos por Musharraf y revocarían los cambios constitucionales introducidos por el golpista y ahora general en la reserva, lo que supondría el fin de su mandato. Tan enganchado al poder como Musharraf, el senador y portavoz de la PML-Q, Tarik Azim, rechaza los sondeos y asegura que "la realidad sólo se sabrá el 18 de febrero cuando el pueblo vote a favor de la PML-Q".

Los partidos políticos paquistaníes asumen "un cierto fraude electoral", pero no están dispuestos a aceptar que haya un "fraude masivo", como el fiscal general de Pakistán, Malik Mohamed Qayum, da por sentado que habrá en una conversación telefónica cuya grabación ha sido publicada por Human Rights Watch. El viudo de Bhutto y copresidente del PPP, Asif Alí Zardari, amenazó el jueves con protestas en la calle si se niega la victoria a su partido.

En el ambiente se masca el miedo a que el anuncio de los resultados electorales se convierta en una carnicería que sacuda los cimientos de un Estado que se diluye entre tensiones separatistas y étnicas. La mecha que puede incendiar Pakistán se alimenta de frustración y de una difícil situación económica, que la inflación de los productos básicos, como harina de trigo, arroz y aceite, ha convertido en dramática para millones de paquistaníes.

ANA BALLESTEROS, observadora internacional: "Todo el proceso electoral es fraudulento"

Ana Ballesteros, española de 35 años e investigadora del Observatorio Electoral del Taller de Estudios Internacionales Mediterráneos, llegó a Pakistán hace 15 días para analizar el proceso y las elecciones generales de mañana, en las que están llamados a las urnas casi 81 millones de paquistaníes, aproximadamente la mitad de la población del país asiático.Pregunta. ¿Cree que las elecciones serán limpias?Respuesta. No se dan las condiciones mínimas. Partimos de la base de un fraude en todo el proceso electoral. Las tres instituciones que garantizan la libertad -el poder judicial, la Comisión Electoral y el Gobierno interino- han sido nombrados a dedo por el presidente, Pervez Musharraf, en lugar de ser neutrales.P. ¿Hay otras irregularidades?R. Las restricciones impuestas a los medios de comunicación; la compra de documentos de identidad para votar y, a escala provincial, son sobre todo irregulares las candidaturas de hijos, hermanos, primos y parientes varios de los gobernantes y diputados de las asambleas provinciales.P. ¿Cómo ha visto usted la campaña electoral?R. No hay ningún ambiente electoral. Si no fuese por los carteles que hay en la calle, nadie sabría que hay elecciones. La apatía y el miedo son las notas dominantes.P. ¿En qué ha influenciado el asesinato de Benazir Bhutto?R. Ha hecho que la campaña perdiera fuerza y credibilidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de febrero de 2008

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