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Entrevista:JOSÉ MARÍA PÉREZ ZÚÑIGA | Novelista | Signos

"Un creador es un vanidoso"

Aunque nacido en Madrid en 1973, José María Pérez Zúñiga vive en Granada desde hace años. Profesor en la Escuela Superior de Comunicación, Pérez Zúñiga acaba de publicar su última novela, Lo que tú piensas, en la editorial Kailas. Después del éxito de Rompecabezas, publicada por Seix Barral, Pérez Zúñiga se atreve con una novela psicológica que esconde un secreto en la mente de los personajes, y al mismo tiempo en la del lector.

Pregunta. ¿En qué consiste Lo que tú piensas?

Respuesta. Lo que tú piensas es una novela sobre el miedo, el silencio y la desconfianza, sobre el precio que podemos pagar por no atrevernos a tomar decisiones sobre nuestra vida y por no contar a la persona que amamos todo lo que quizá le deberíamos contar. También es una novela sobre la paternidad y los problemas que puede representar. Entonces, lo que al principio es causa de amor y unión, puede terminar convirtiéndose en un infierno. En la novela estos roles los desempeñan Carlos, el marido, Amparo, la mujer, y Jacobo, el hijo; las tres voces de la novela. También es una novela sobre la ambigüedad de los hechos y del mismo pensamiento.

"Los maltratadores suelen ser personas normales y corrientes"

P. Usted es un novelista bastante prolífico...

R. No creo que sea especialmente prolífico. Mi novela anterior, Rompecabezas, se publicó hace dos años justamente. Sí soy muy metódico, y tengo más o menos claro lo que haré en el futuro narrativamente hablando. Concretamente, Lo que tú piensas es parte de un ciclo que tendrá continuidad con El sordo, novela que publicará también Kailas en febrero de 2009. Aunque son novelas independientes, las dos tienen como tema central la familia y una preocupación formal. ¡Vaya! ¿Pues no va a resultar que sí soy un escritor prolífico?

P. En sus novelas suele haber un drama familiar. ¿Por qué?

R. A fin de cuentas, todo lo que ocurre en el mundo ocurre también en ese pequeño universo que es la familia. El amor, la amistad y también los crímenes y las guerras. Una guerra entre dos personas puede ser tan atroz como la guerra entre dos ejércitos. Sobre todo si los bandos están descompensados. O si en una relación hay una persona que lleva casi todo su peso. Los problemas familiares no suelen ser más que una consecuencia de los problemas sociales.

P. En la novela subyace el tema del maltrato. ¿Qué nos convierte en víctimas o en asesinos?

R. Sí, pero más que tratarlo crudamente, yo quería indagar en sus causas. Los maltratadores no tienen por qué ser locos ni desequilibrados; suelen ser personas normales y corrientes, con problemas muy concretos. Y en esta novela en particular, yo quería desvelar esos problemas posibles y concretos. Dependiendo de en qué circunstancias nazcas o vivas puedes convertirte en un asesino o en una víctima. Todos participamos en mayor o menor medida de pensamientos y comportamientos paranoicos. Los personajes de esta novela están atrapados en sus propias visiones. Aunque en última instancia, sólo uno mismo es responsable de que puedan convertirse en realidad.

P. ¿Cómo de importante es la preocupación formal que se desprende de sus novelas?

R. Si hay una preocupación formal en mis novelas, es más una consecuencia de la propia idea original de cada novela, no de un afán renovador. Simplemente, me dejo llevar por mi instinto. Como decía Sábato, un creador es una persona que encuentra aspectos desconocidos en algo "perfectamente" conocido. Me basta con eso. A continuación dice que un creador es, sobre todo, un exagerado. Pues también. Y yo añadiría que un creador es un vanidoso y otra ristra de epítetos.

P. ¿Qué importancia tiene la época en la que ubica la novela para la propia historia?

R. La novela se sitúa en Madrid, en la época de la transición, aunque más que el marco histórico, están presentes sus efectos en la forma de pensar y en la psicología de sus personajes: el miedo transmitido por la educación durante la dictadura y el silencio derivado de ella, el sentimiento de culpa, la obsesión religiosa, la inseguridad... Aunque creo que son sentimientos comunes también a otras épocas. En lo que se refiere al argumento, la verdadera cronología de la novela y su tempo narrativo los marca la edad de Jacobo, desde su nacimiento hasta los tres años.

P. ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene para un novelista joven vivir en Granada?

R. Granada es una ciudad muy rica culturalmente hablando, y eso representa sin duda un estímulo para cualquier creador que nazca o viva en ella. La Universidad y el mundo universitario en general constituyen un aliciente, y sólo hay que prestar atención a los artistas, escritores e intelectuales que viven o se han formado en esta ciudad. Por lo demás, creo que las tradiciones literarias en las que bebe un escritor son propias, y tienen poco que ver con el entorno en que vive, aunque éste tenga que influirle necesariamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de febrero de 2008