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Dalí recupera su casa natal, que será un museo en 2010

Una sencilla placa en la fachada de una casa señorial del centro de Figueres recuerda que allí, en 1904, nació Salvador Dalí. Es un homenaje tan humilde que pasa desapercibido para muchos de los turistas que hacen cola para visitar el concurrido Teatro-Museo donde está enterrado el pintor surrealista. El noble edificio cobrará su protagonismo con la inyección de casi tres millones de euros para su rehabilitación integral. El objetivo es "devolver a la ciudad, a Cataluña y a España la casa donde comenzó su pasión por la pintura". Son palabras de la ministra de Vivienda, Carme Chacón, que ayer firmó en Figueres el convenio de rehabilitación del edificio, el número 6 de la calle de Monturiol. El Estado se compromete así a financiar las obras, a las que este año destinará un millón de euros procedentes de los presupuestos de 2007. Tras años de espera e indefinición, el proyecto podría estar a punto en 2010.

En el ministerio han animado al Ayuntamiento, encabezado por Santi Vila (CiU) para comenzar ya los trabajos. "Hay que avanzar para contribuir a la grandeza del gran Dalí", afirmó Chacón. Los usos de la casa aún no se han concretado, aunque todo apunta que será un espacio museístico donde se podrán seguir las huellas primerizas del pintor a través de una atmósfera que invite al recuerdo.

Inmueble discutido

Adquirida entre 1995 y 2001 por el Ayuntamiento de Figueres, la casa natal de Dalí ha sido objeto de alguna rehabilitación parcial para frenar su deterioro. Se trata de un edificio de planta baja y dos pisos, de estilo modernista y construido en 1898 por el arquitecto Josep Azemar. En todos estos años se han planteado numerosos proyectos que no han fructificado: desde un punto de información turística hasta un espacio para jóvenes creadores. Tampoco se ha obtenido el apoyo de la Fundación Gala-Dalí, siempre al margen de cualquier iniciativa. El presidente de la entidad, Ramon Boixadós, sostiene que la casa "no tiene valor histórico: ni Dalí la menciona en sus escritos". Esta visión no la comparten ni el consistorio ni muchos aficionados al arte, que sí otorgan importancia al inmueble donde nacieron el pintor y su hermana Anna Maria, donde la familia vivió de 1900 a 1912 y en cuyos bajos estaba instalada la notaría del padre. La fundación también pone pegas a la distribución de la casa y considera que sus espacios estrechos son "difíciles" de abrir al público y de encajar en el circuito daliniano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de febrero de 2008