Partidos vascos quieren que sea el pleno el que disuelva un grupo

Los partidos que sustentan al Gobierno tripartito vasco (PNV, EA y EB) más Aralar dieron ayer otra vuelta de tuerca al llamado caso Atutxa. Presentaron en el Parlamento vasco una proposición de ley para modificar el Reglamento de la Cámara vasca y hacer que la "disolución, por cualquier causa, de un grupo parlamentario" sea acordada por mayoría absoluta en el pleno. La medida quiere anticiparse a la ilegalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK en euskera). Busca evitar que la Mesa del Parlamento, principal órgano de gobierno de la Cámara, rechace la disolución del grupo de EHAK; sería una decisión similar a la tomada en 2003 por el ex presidente del Parlamento Juan María Atutxa y los miembros de la Mesa Gorka Knörr (EA) y Kontxi Bilbao (EB). Éstos fueron condenados a dos años de inhabilitación y a multas de 108.000 euros por desobediencia al Supremo.

La maniobra dilatoria no busca sino llevar a que el Supremo deba actuar no contra la Mesa, sino contra el propio pleno, contra los parlamentarios que rechacen la disolución. La nueva redacción del reglamento, que se ha pedido se tramite por el procedimiento de urgencia, precisa para su aprobación el apoyo de la propia EHAK. Fuentes jurídicas cuestionaron ayer la legalidad de la medida, ya que deja la puerta abierta para que una mayoría parlamentaria, "por cualquier causa", pueda disolver un grupo con el que discrepa. La oposición (PSE-EE y PP) tildó la medida de "despropósito" y señaló que las decisiones judiciales están para cumplirse.

El Parlamento navarro, en 2002, votó en pleno la disolución de Sozialista Abertzaleak, al no estar previsto en su Reglamento. Entonces, el requerimiento era de la Audiencia Nacional. El Supremo ordenó al Parlamento vasco la disolución de ese grupo en junio del 2003.

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