Quintana explica en Madrid que el BNG no es independentista

Anxo Quintana llevó ayer a Madrid toda la dosis de moderación de la que es capaz. En un tono completamente diferente al que domina el discurso reciente de sus socios del PNV y CiU, el líder del BNG y vicepresidente de la Xunta aprovechó su presencia en el Fórum Europa para despejar algunas "caricaturas" sobre las intenciones y la esencia de su formación. Para empezar aclaró que "el BNG no es independentista", una realidad más conocida en Galicia pero que en el resto de España genera dudas. Aún así, aclaró que un nacionalista como él "no puede ser antiindependentista" aunque ese no sea su objetivo final. Lo hizo cuando le preguntaron si, como ERC o el PNV, él está dispuesto a poner plazos a la independencia de su autonomía o de un referéndum de autodeterminación. El BNG no está en eso, aclaró.

Más tajante se mostró cuando le preguntaron por la polémica sobre las galescolas. Quintana se indignó con las críticas de Mariano Rajoy, líder del Partido Popular."Es totalmente imposible que un niño crezca en Galicia sin aprender castellano; Rajoy lo sabe tanto como yo", sentenció el vicepresidente de la Xunta.

El líder del BNG está convencido de que el PP sólo quiere ganar votos fuera de Galicia aun a costa de falsear la realidad de su tierra. Para probar su afirmación, Quintana recurrió a un ejemplo personal. Él tiene dos gemelos de dos años, que por tanto están empezando a desarrollar su lenguaje. Viven en Allariz (Ourense), donde casi todo el mundo habla preferentemente gallego. Sus padres les hablan sólo en esa lengua y sus abuelos también.

Sin embargo, los niños están empezando a hablar en castellano. "Y yo encantado", aclaró el portavoz nacional del BNG y vicepresidente de la Xunta. "El universo es en castellano, la televisión, la calle. No hay peligro de que no aprendan castellano, si acaso lo hay de que no aprendan gallego, por eso hay que hacer un esfuerzo desde las administraciones, lo estamos intentando hacer con normalidad, pero desde luego Rajoy no ayuda a hacer estas cosas con calma, como merecen", insistió.

Perspectiva xenófoba

"Los políticos tienen que arreglar problemas, no crearlos. Y Rajoy lo crea cuando dice que en Galicia el castellano no está protegido. ¿Pero de qué está hablando? Se está imponiendo en el PP esta perspectiva recentralizadora, a veces xenófoba", llegó a decir.

Todo su discurso estuvo concentrado en vender la idea de que otra España es posible si el PSOE gana las elecciones y los nacionalistas pueden ayudar a construirla. En esa otra España, el Bloque Nacionalista Galego tiene un modelo claro: no es la independencia, insistió, sino "el reconocimiento de Galicia como nación dentro de un Estado plurinacional".

El BNG no tiene previsto entrar en el Gobierno central, pero sí quiere formar parte, como hasta ahora, de la toma de decisiones. Quintana se marca como objetivo tener una fuerza parecida a la que han tenido los nacionalismos vasco y catalán a la hora de tomar las grandes decisiones.

En la visión del futuro que tiene el vicepresidente de la Xunta, "el horizonte democrático es plural y cada vez más los gobiernos deberán concertar sus decisiones con las tres naciones que dan dimensión plurinacional y plurilingüística al Estado: Cataluña, Euskadi y Galicia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0025, 25 de enero de 2008.