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"Un musulmán terrorista no es buen musulmán"

El sábado sobre las siete de la tarde entró la Guardia Civil a registrar la panadería Ayub, en el número 95 de la calle del Hospital, con uno de los 14 detenidos: Mohamed Ayub, padre del dueño de la pastelería Nadeem Ayub. "Lo detuvieron el pasado viernes en la mezquita, pero no entiendo por qué lo trajeron a mi local. Él no tiene llaves de este local y aquí sólo viene a visitarme después de rezar. Tampoco trabaja conmigo", dice Nadeem.

"Ahora es imán en la mezquita Tariq Byn Zyad, dentro de la corriente Tablig. Antes era cocinero en un restaurante en la calle de Fontanella. Él siempre ha sido religioso y siempre lleva barbas largas porque para nosotros los musulmanes es importante. Desde que se jubiló tenía mucho tiempo para ir a la mezquita". La familia Ayub emigró a Barcelona hace más de tres décadas; primero el padre, Mohammed, quien llegó a la ciudad en el año 1970, después uno de sus hijos en 1989 y finalmente Nadeem en 1992. Todos tienen nacionalidad española.

Huir de las elecciones

Los dos hermanos Ayub viven junto con sus esposas e hijos en la misma finca, en la Rambla del Raval, 38, pero en diferentes pisos. "Mi padre a veces está conmigo y a veces con mi hermano. Desde que murió mi madre en junio del año pasado, está más tiempo con mi hermano, y desde esa fecha está mas decaído".

Sorprendido por la detención de Mohamed, Nadeem se muestra tranquilo ante cualquier desenlace porque dice: "Estamos limpios de corazón, somos gente buena que no tenemos amistades malas, por eso no tenemos miedo". Y añade: "Los musulmanes que son terroristas no son buenos musulmanes".

Ayer Nadeem abrió su local como cada domingo. La serenidad continúa en su rostro y expresa que su única preocupación es la salud de su padre porque tiene asma. Los agentes se llevaron dos ordenadores y algunos documentos, entre ellos el pasaporte de un conocido de Nadeem originario de Nepal: "Los dos ordenadores los compré para mis hijos porque siempre van al locutorio a jugar y no me gustaba que pasaran tanto tiempo ahí".

Nadeem afirma: "No nos gusta la política, porque en Barcelona hay paisanos que van con Benazir y otros con Musharraf. A veces dentro de las familias un hermano va con Benazir y otro con Musharraf. Cuando vivíamos en mi país y había elecciones queríamos huir de eso".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de enero de 2008