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Fomento quiere desviar la A-6 por un paraje protegido

La variante de Las Rozas atraviesa el parque del Manzanares

Casi 10 kilómetros de autovía a través de un paraje natural con la máxima protección. El Ministerio de Fomento ha presentado el estudio informativo de un proyecto para sacar fuera de Las Rozas el tramo de la autovía de A Coruña, A-6, que discurre entre el kilómetro 15 y el 23. La variante invade zonas del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares (PRCAM), que cuentan con la máxima protección. El ámbito, además de albergar encinares de gran valor ecológico, sirve de colchón al cercano monte de El Pardo. La propuesta, en periodo de información pública, mantiene el trazado actual de la A-6 para uso de los vehículos del municipio.

Desviar la autovía de A Coruña a su paso por Las Rozas, un municipio de 75.000 vecinos, es una vieja aspiración del municipio. Los desarrollos urbanísticos y las zonas protegidas han dificultado su traslado. Fomento propone ahora a los usuarios dos alternativas. Pero ambas invaden el Lugar de Importancia Comunitario (LIC) de la cuenca del río Manzanares, que alberga al PRCAM y a la Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) de El Pardo.

El entorno es hábitat de fauna tan importante como una pareja de águila imperial ibérica que anida desde hace años a 2,5 kilómetros de la zona de estudio.

No es la única amenaza que pesa sobre la zona. El Gobierno regional de Esperanza Aguirre aprobó el año pasado un plan para mejorar las carreteras de la región en el que se incluye la construcción de una radial de peaje que discurrirá paralela a la A-6. La Comunidad también tiene pendiente el polémico cierre norte de la M-50 por el monte de El Pardo.

Ecologistas en Acción califica el proyecto de "absoluta aberración". "Va contra la Ley del Parque Regional y contra la declaración de reserva de la biosfera de la Unesco. No sé cómo a Fomento se le ocurre presentar semejante barbaridad", sostiene Santiago Martín Barajas, portavoz del grupo Verde. IU, en la oposición de Las Rozas, se suma a las críticas. Su portavoz, Luis Miguel Urban, subraya que la actuación dará lugar a la progresiva degradación del entorno y abrirá la puerta a su futura urbanización.

En cambio, el PSOE roceño, también en la oposición, observa ventajas en la actuación. "Supondrá la descongestión de la A-6 en todo el noroeste", afirman. Aunque piensan presentar una alegación para que se construya un viaducto que minimice los daños ambientales de los primeros kilómetros. El PP, que gobierna Las Rozas con mayoría absoluta, mantiene de momento un discreto silencio. "Estamos estudiando la propuesta", responde un portavoz municipal.

Para Fomento la nueva infraestructura está plenamente justificada. Por una parte, los técnicos concluyen que la autovía atraviesa el núcleo urbano de Las Rozas con un trazado deficiente, que además se estrecha. Por otra, afirman que la actuación permitirá separar el tráfico del municipio, unos 20.000 vehículos diarios, del de largo recorrido, unos 60.000. De esta forma, se espera conseguir una circulación fluida y con los servicios adecuados. Sin embargo, el Ministerio descarta plantear opciones que no afecten al parque regional, "debido a los condicionantes y limitaciones existentes".

El estudio informativo da a elegir entre dos alternativas. Ambas comparten trazado durante los seis primeros kilómetros. La variante inicia su recorrido en el kilómetro 15 de la A-6 para adentrarse inmediatamente en el PRCAM por un lugar de máxima protección, calificado como A-2. La Ley del Parque especifica que las zonas A son reservas naturales y recogen las áreas menos influidas por las actividades humanas y cuya conservación hace necesario abstenerse de promoverlas. En este primer tramo la actuación afecta a 24,6 hectáreas de encinar. Para tratar de paliar el daño ambiental, Fomento propone la construcción de un falso túnel de 850 metros.

Una vez atravesada esta parte del parque, la vía discurre por zonas T, de transición, que garantizan la protección del monte de El Pardo entre la A-6 y su tapia. Son lugares que sólo pueden albergar actividades e instalaciones deportivas, recreativas y culturales.

En el kilómetro 6,200 el trazado se divide, dando lugar a dos opciones: la alternativa 1 que se vuelve a unir a la A-6 en el kilómetro 23, y la 2, que sale en el kilómetro 25. En la valoración de ambas posibilidades, Fomento observa que las dos presentan en general afecciones similares. El estudio advierte de que, en general, cuanta mayor longitud tenga la variante peor se comportará desde el punto de vista ambiental. Por tanto, teniendo en cuenta este aspecto, sería más recomendable la 1 que la 2.

El texto informativo se puede consultar hasta el próximo 19 de febrero en el Ayuntamiento de Las Rozas para interponer alegaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de enero de 2008