Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El PSOE se encamina a mantenerse 30 años en el poder en Andalucía

En las elecciones autonómicas del 9-M sólo está en duda la mayoría absoluta

"¿Que el PSOE va a perder las elecciones en Andalucía? Eso, que lo diga Arenas en los mítines". Esta frase de un veterano dirigente popular ilustra lo que dicen las encuestas de institutos independientes sobre las elecciones andaluzas. El PSOE ha ganado todas las elecciones autonómicas desde 1982 y ahora lo único que está en juego es saber si Manuel Chaves, presidente de la Junta desde hace 18 años, conservará la mayoría absoluta que logró en 2004. Si gana, serán 30 años de hegemonía socialista.

Arenas, candidato del PP, asegura que no se marchará a Madrid si pierde

La otra duda es si se verificará el vaticinio del descalabro electoral de IU y Partido Andalucista, que dejaría un Parlamento andaluz casi bipartidista. Ambas formaciones se han enredado en inexplicables procesos de autoincineración por lo de siempre, las peleas internas. Y ni PSOE ni PP están dispuestos a desaprovechar la ocasión, por lo que van a dirigirse no sólo a su electorado tradicional, sino al de los dos partidos pequeños.

Los candidatos de los dos principales partidos son viejos conocidos. Para Chaves serán sus sextas elecciones y para el popular Javier Arenas, que concurre en esta ocasión por Almería, las terceras. Ambos, además, participan en esta carrera con dos dorsales: el autonómico y el de las elecciones generales, por lo que piden el voto tanto para ellos como para sus jefes nacionales, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. Será la quinta vez en que autonómicas y legislativas se celebren conjuntamente. La coincidencia beneficia a los grandes partidos, ya que está demostrado que así se produce una mayor participación de los andaluces, que este año han acudido otras dos veces a las urnas (referéndum del Estatuto y elecciones municipales).

Tras 26 años de Gobierno ininterrumpido, los socialistas van a centrar su oferta electoral en lo que llaman el salario diferido. Se trata de una serie de ayudas económicas indirectas a las familias, como la beca de 6.000 euros anuales para que los jóvenes sigan estudiando después de cursar la enseñanza obligatoria; el garantizar por ley el acceso a la primera vivienda para rentas de hasta 3.100 euros; o una rebaja en el tramo autonómico del IRPF de hasta 300 euros para el empleo doméstico.

Las propuestas del PP también tienen un fuerte componente económico y social como la supresión del impuesto de sucesiones o la subida de las pensiones. Arenas ha dicho que si pierde por tercera vez contra Chaves no se marchará a Madrid (sí lo hizo en 1996) y que aguantará cuatro años en la oposición. Sin embargo, algunos dirigentes del PP no lo tienen tan claro. La crisis interna por el caso Ruiz-Gallardón lo sitúa en una buena posición si Mariano Rajoy pierde las elecciones, una crisis en la que ha mantenido una posición de equilibrio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de enero de 2008