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La economía francesa supera a la británica por la caída de la libra

Francia no se ponía por delante del Reino Unido desde el año 1999

En un mundo globalizado, las fotos económicas fijas no existen. Como muestra, las recientes cifras de riqueza comparativa entre España e Italia o las publicadas ayer mismo por el diario Financial Times. Según dicha publicación, Francia se ha puesto por delante del Reino Unido por primera vez desde 1999. En concreto, el volumen global de la economía francesa superaría a la británica en un 4%, debido, sobre todo, a la pérdida de valor de la libra esterlina frente a la moneda única europea, el euro. Eso significa que el Reino Unido es, hoy por hoy, la sexta economía mundial, por detrás de la estadounidense, la japonesa, la china y la ya citada francesa.

La noticia es sorprendente cuando se tiene en cuenta que el crecimiento del producto interior bruto (PIB) francés está por debajo del británico, que el comercio exterior del país es muy deficitario y la deuda pública no ha dejado de crecer desde hace más de 20 años. Pero, en ese tipo de cálculos, tiene un peso determinante el valor de la moneda y la libra esterlina ha perdido más del 10% de su valor respecto al euro en seis meses.

La economía británica es, sin duda, la más "financiera" de Europa, determinada por el peso de la City londinense. Y eso la ha hecho muy sensible a los problemas del mercado inmobiliario estadounidense por la crisis de las hipotecas de alto riesgo (subprime) que enseguida han repercutido en los resultados de los bancos y las sociedades de inversión británicos.

Reino Unido y España pasan por ser en Europa los dos países que más han apostado por operaciones especulativas ligadas al sector inmobiliario y eso explica en buena parte el derrumbe de la moneda británica y de la Bolsa de Londres.

Fragilidad

La economía francesa, por su parte, siendo competitiva en el área de grandes empresas (aeronáutica, energía, seguros, lujo, etcétera), es frágil cuando se habla de pequeñas y medianas empresas, las más reactivas y capaces de crear empleo,

Ese déficit del tejido empresarial galo ha facilitado el enquistamiento del paro de masas en el país, al tiempo que frenaba las inversiones en los llamados países emergentes, condicionadas por acuerdos políticos globales previos. Pero, pese a todos los problemas, Francia puede presumir, siempre según el Financial Times, de haber alcanzado una meta desconocida en una década, si no por méritos propios, por efecto de los malos vientos originados en EE UU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de enero de 2008