Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:18ª jornada de Liga

Los nuevos funcionan

Los cuatro refuerzos, Henry, Abidal, Touré y Milito, están entre los ocho jugadores del Barça con más minutos en la Liga

Descontadas las cinco Copas más importantes al final del curso de las siete que pensaba ganar el Barça la temporada 2006-07, según propuso Joan Laporta, reaccionó de inmediato el club azulgrana cerrando cuatro operaciones en tres semanas. Pagó más de 70 millones de euros empezando por Henry, operación que sonó a estrategia de distracción, artimaña para enmascarar el fracaso deportivo, pero que ha terminado cobrando protagonismo por la desidia de Ronaldinho y la lesión de Eto'o. Henry encabezó una lista de fichajes muy productiva: el delantero, Abidal, Milito y Touré están entre los ocho más habituales de Rijkaard.

El Real Madrid ganó la Liga el 17 de junio. Esa misma noche, volviendo de Tarragona, donde el Barça lloró su decepción tras ganarle al Nàstic, Joan Laporta activó las operaciones. Una semana después, en un viaje express a Londres, Fernando Soriano, vicepresidente económico azulgrana, cerró el fichaje de Henry por 24 millones de euros. Bastó con poner sobre la mesa los acuerdos de un año antes. El golpe resultó. Pero pronto llegaron más refuerzos. "Nos guiaron las necesidades del equipo y, lógicamente, lo que nos ofrecía el mercado", explica Txiki Begiristain, director deportivo, satisfecho del rendimiento individual de los nuevos, pero no tanto de la respuesta del equipo, a siete puntos del líder cuando faltan dos semanas para concluir la primera vuelta de la Liga.

"Nos han dado mucho en muy poco tiempo. Se han aclimatado rápido", dice Eto'o

A Laporta y Txiki les costó más cuadrar el acuerdo con Touré; sus derechos eran propiedad del Mónaco y de un intermediario ruso, Dimitri Selluyk. Al final, en un barco atracado en el puerto de Mónaco, tras una cena, claudicó el representante y sellaron el acuerdo por 14 millones de euros. Cuatro días más tarde, presentaron a Abidal, lateral izquierdo francés y del Lyón, por quien pagaron 15 millones. Y finalmente -estaba en la Copa América- apareció Milito, otros 20 millones de central. Los cuatro venían a resolver carencias y, seis meses después, forman parte del once titular de Rijkaard. Se lo han ganado.

En la Liga, sólo ocho futbolistas han superado los 1.000 minutos. Entre ellos, el portero Valdés, Messi y los canteranos Iniesta y Xavi, que lo han jugado casi todo. El resto, los nuevos: Abidal (1.324), Milito (1.229) y Touré (1.184). El siguiente en la lista es Henry, que suma 974. "Los cuatro son muy importantes para el equipo. Muy importantes", sostiene Xavi. "Para algo se ficharon. Son buenos y les necesitábamos", razona el capitán; "de Henry ya sabíamos qué podíamos esperar y los otros tres han dado solidez al equipo por su calidad y fortaleza". Así lo entiende Eto'o: "Nos han dado mucho en muy poco tiempo. Y no es fácil porque siempre tienes que pasar un proceso de adaptación. Pero ellos se han aclimatado rápido tanto al equipo como a la ciudad... Y tiene mucho mérito. Además, queda toda la segunda vuelta". De momento, Touré se incorpora a Costa de Marfil para afrontar la Copa de África; Eto'o, no. Ha conseguido un permiso de Camerún para jugar con el Barça contra el Sevilla, en la Copa, y contra el Murcia, el sábado día 13 en el Camp Nou.

"Con los nuevos se han cumplido las expectativas sobradamente. Sabíamos de su calidad, que eran jugadores muy importantes y que futbolísticamente no generaban dudas. Pero su integración ha sido espectacular y eso es siempre lo más difícil", incide Eusebio Sacristán, segundo técnico azulgrana, que añade: "No es fácil adaptarse tan pronto a un sistema tan particular como el nuestro".

"Este curso, la dirección deportiva ha dado con la tecla. Todos los fichajes nos aportan tanto individual como colectivamente", sostiene Iniesta. Lo mismo opina Sylvinho, que se ha visto desplazado del lateral izquierdo por la llegada de Abidal. "Son unos fichajes muy acertados porque completan las líneas", conviene. Para el cuerpo técnico siempre fue primordial doblar las posiciones. Y resulta que los cuatro fichajes han terminado por jugar más que los que ya estaban. Refrescar el equipo justificó también la idea de mantener a Ronaldinho. Pensaban que en un vestuario nuevo reaccionaría para mantener su jerarquía. Pero está lesionado y hoy en Mallorca juega Henry. "Si jugamos bien, es más fácil ganar", apuntó Rijkaard, en réplica a las palabras de Eto'o, que priorizó el resultado. Hoy quiere ganar al Mallorca con caras nuevas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de enero de 2008