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Elogios a la visita del Rey a Afganistán

Don Juan Carlos se emocionó al recibir una ovación cerrada de los militares

El PSOE y el PP han saludado con satisfacción el viaje sorpresa que el Rey realizó a Afganistán el día de Nochevieja para almorzar con los soldados españoles destinados en el país. Durante la comida, celebrada en Camp Arena, sede de la Base de Apoyo Avanzado (FSB) de Herat, el monarca recibió una fuerte ovación de las tropas. Don Juan Carlos no pudo disimular su emoción ante ese tributo de los soldados, que fue reclamado por el ministro de Defensa, José Antonio Alonso. Tras pasar la noche en Kuwait, el Rey aterrizó a las 15.30 de ayer en Madrid.

El Rey venía preparando el viaje con Zapatero desde hace semanas

En Afganistán han perdido la vida 85 militares españoles desde el año 2002

Según fuentes del Ejecutivo, el viaje ha respondido al deseo del Rey de estar con los soldados españoles en Afganistán en vísperas de su 70 cumpleaños -el próximo día 5- y de la Pascua Militar, que se celebrará el día 6. Las mismas fuentes dijeron que el monarca venía planificándolo desde hace varias semanas con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

El avión de don Juan Carlos despegó de Madrid a última hora de la tarde del pasado domingo y, tras una hora de escala en Kuwait, aterrizó en Herat a las 6.30 de la mañana siguiente. Le acompañaban el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, y el jefe del Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz.

Unos 700 militares españoles participan en la misión ISAF de la ONU para la estabilización y reconstrucción de Afganistán. España envió sus primeros efectivos al país en 2002. Desde entonces, 85 soldados han perdido la vida en aquel escenario: cuatro en acción de guerra (entre ellos Idoia Rodríguez, la primera mujer soldado caída en el extranjero), 79 en accidentes aéreos (62 en el del Yak-42 y 17 en el del helicóptero Cougar), uno en accidente de tráfico y otro a causa de un infarto.

El Rey visitó el grueso del destacamento español, que se concentra en Camp Arena. Pasó revista a las tropas, conversó con los enfermos en el hospital y mantuvo una conversación por radio con el capitán de una compañía que se hallaba en misión de patrullaje.

Los momentos más emotivos se produjeron poco después, en el comedor de la base, tras el brindis del Rey. El monarca acababa de desear feliz año a los presentes. En ese momento, el ministro de Defensa reclamó a las tropas un aplauso para don Juan Carlos. Los presentes respondieron con una cerrada ovación, que el Rey recibió con emoción indisimulada, tras un año en el que él mismo y la Monarquía han sufrido duros ataques desde algunos grupos independentistas y desde la derecha ultracatólica.

Después de cinco horas en Afganistán, el Rey emprendió viaje de regreso a España, con una nueva escala en Kuwait, donde el monarca pernoctó y comió las uvas de fin de año con los miembros de su delegación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de enero de 2008