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La violencia cae en Irak un año después de la ejecución de Sadam

Los ataques se han reducido en un 60%

Los ataques violentos en Irak han disminuido en un 60% desde el mes de junio, si bien los logros en seguridad son "frágiles" y requieren de avances políticos y económicos para apuntalarlos. Éste es el balance presentado ayer en Bagdad por el general David Petraeus, jefe militar de Estados Unidos en Irak, que coincidió con el primer aniversario de la ejecución de Sadam Husein. La calma reinó ayer en el país, y sólo en Tikrit, feudo del ex dictador, hubo homenajes a su memoria.

Petraeus: "El logro en seguridad exige avances políticos y económicos"

La principal amenaza es la red de Al Qaeda, que sigue activa en el norte

Cuando murió Sadam, Irak estaba al borde de la guerra civil por la violencia sectaria. La nueva estrategia contrainsurgente adoptada por EE UU y la rebelión de tribus suníes contra las células de Al Qaeda han mejorado notablemente la seguridad. Las estadísticas presentadas ayer por Petraeus muestran que las muertes de civiles han disminuido en un 75% desde el año pasado, mientras las bajas sufridas por las fuerzas de la coalición se han reducido en un 60%. En el mismo porcentaje han bajado "los ataques de envergadura, con coches bomba o atentados suicidas", señaló Petraeus.

La principal amenaza es la red de Al Qaeda en Mesopotamia que, según la inteligencia estadounidense, está dirigida por extranjeros. Este grupo sigue activo en el norte, especialmente en la provincia de Nínive, donde se ha refugiado tras ser expulsado de Bagdad y Al Anbar.

A la mejora de la seguridad, según Petraeus, ha contribuido el aumento de tropas estadounidenses y su distribución en bases más pequeñas, donde "viven entre aquellos a los que intentan proteger". También las ofensivas con fuerzas especiales y convencionales contra bastiones de la insurgencia; la mayor solidez de las fuerzas de seguridad iraquíes, la rebelión suní contra Al Qaeda, el alto el fuego de la milicia chií del Ejército del Mahdi, y la decisión de Siria e Irán de cortar el cruce fronterizo de combatientes y armas.

El recuerdo de Sadam Husein parece haberse desvanecido un año después de su ejecución. Sólo en Tikrit algunas pintadas rendían homenaje al antiguo dictador: "No hay vida sin sol, ni dignidad sin Sadam". En Awja, su pueblo natal, hombres, mujeres y niños desfilaron alrededor de su tumba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de diciembre de 2007