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Las eléctricas buscan alianzas para montar centrales térmicas de biomasa

La Xunta sólo repartirá permisos para una potencia total de 80 megavatios

La búsqueda mundial de nuevas fuentes de energía ha puesto el punto de mira en los montes gallegos. La Xunta abrirá en 2008 la tarta para construir centrales que generen electricidad con biomasa forestal, es decir, con los residuos vegetales que producen las labores de cuidado de las plantaciones de árboles.

La Consellería de Industria pretende exigir a los interesados en el negocio la presentación de un contrato con propietarios de bosques que les garantice que la planta tendrá un suministro permanente. Las empresas, entre las que se encuentran Fenosa, E.On, Valoriza, Norvento, Endesa, Iberdrola y algunas firmas portuguesas, han comenzado a negociar con las comunidades de montes.

Fuentes de estas empresas reconocen su interés en el negocio, que disfrutará de las primas y subvenciones destinadas a las energías renovables. El acceso a esta riqueza estará, sin embargo, aún más restringido que la explotación del viento. A diferencia del sector eólico, el proyecto de decreto redactado por Industria para regular las centrales de biomasa establece que se repartirán licencias para una potencia máxima de 80 megavatios en siete áreas geográficas predeterminadas: Xallas-Terra de Soneira, Terra Chá-Eume, A Fonsagrada-Meira, O Deza, Terra de Lemos-Chantada-Sarria, O Condado A Paradanta y Verín-A Limia.

El Gobierno justifica las restricciones porque los residuos forestales son limitados y sus estudios revelan que en Galicia sólo dan para abastecer plantas con un total de 80 megavatios.

Para lograr una autorización de la Xunta fuera de los 84 ayuntamientos incluidos en estas zonas, las empresas precisarán un informe especial de la Consellería de Medio Rural que demuestre la existencia de biomasa en ese ámbito geográfico. No lo tendrán fácil. Desde Industria consideran casi imposible que una compañía pueda "acreditar" un suministro continuo de residuos forestales fuera de estas áreas y aluden a los estudios realizados por sus técnicos.

Estas limitaciones, que según Industria aseguran la viabilidad de los proyectos, disgustan a los propietarios de montes. Francisco Dans del Valle, presidente de la Asociación Forestal de Galicia, califica de "excesivamente intervencionista" el decreto que pretende aprobar la Xunta. Cree que "pone cortapisas" al desarrollo de un nuevo sector energético "con futuro".

Dans, que representa a propietarios de 90.000 hectáreas de monte repartidas por el 70% de los ayuntamientos de Galicia, considera innecesarias las restricciones a la implantación de centrales de biomasa. "Se está interviniendo en la decisión del inversor, que es el que pone el dinero", dice.

Pasa a la página 2Dans discrepa también con que se establezca una potencia límite de 80 megavatios, con un máximo de 15 por planta. En su opinión, la intervención de la Administración hasta este punto no está justificada porque una central de biomasa forestal es distinta a un parque eólico: "El recurso es privado y la inversión también, no es como el viento que es un bien público".

Propietarios de los bosques y Xunta sí coinciden en que la expansión de este negocio ayudará a luchar contra el fuego, ya que cuantos más residuos forestales se retiren más cuidados estarán los montes y menos se extenderán los temidos incendios.

La Consellería de Industria y los dueños de los bosques han negociado el contenido del decreto desde hace meses, pero los propietarios del residuo que se quemará en estas plantas no han conseguido que el departamento del nacionalista Fernando Blanco retire de la norma estas limitaciones que rechazan.

Según consta en el proyecto de norma, la primera que se impulsa en España para regular el sector de la biomasa, la Xunta sólo otorgará autorizaciones a empresas que se hayan dedicado a producir energía eléctrica durante, al menos, los últimos tres años. Deben además contar con un socio que posea un mínimo del 25% de las acciones y que demuestre experiencia en el sector del transporte.

Otro de los requisitos que exige la Consellería de Industria es la presentación de contratos firmados con los dueños de montes o industrias madereras que garanticen el suministro de residuos forestales a la planta. Medio centenar de comunidades de montes del sur de la provincia de Pontevedra se han unido ya para gestionar su biomasa "en común" bajo el sello empresarial Biogal Sur.

Los precios de venta aún no están marcados, aunque en otros países europeos donde el sector lleva años en desarrollo rondan los 60-70 euros por tonelada al 35% de humedad. Fuentes de esta mancomunidad de propietarios afirman que sólo preparar el producto para ser enviado a cada planta les costará entre 50 y 120 euros por tonelada.

Una portavoz de Fenosa admite que la compañía ha abierto conversaciones con propietarios forestales. Si su proyecto de central sigue adelante, estaría situada en una de las siete áreas marcadas por Industria porque, según explica la eléctrica, es en donde se ha realizado un estudio "serio" que garantiza el abastecimiento. Endesa se ha embarcado ya en un proyecto de investigación sobre las posibilidades energéticas de la biomasa en su planta térmica de As Pontes. Fuentes de la compañía señalan que "todo lo que se mueva en Galicia, interesa".

La primera gran eléctrica que pondrá en marcha una planta de estas características será Iberdrola, que se ha asociado con el Ayuntamiento de As Somozas (A Coruña) para construir en enero una central. El proyecto fue autorizado en los años noventa pero nunca se había materializado. Cuando estaba a punto de caducar el permiso, Iberdrola lo retomó con una participación pública del 10%.

Proyectos en marcha

Actualmente sólo funciona una central de biomasa en Galicia. Con el nombre de Allarluz, fue creada en el Ayuntamiento de Allariz (Ourense) con capital íntegramente municipal en 1998, cuando el vicepresidente Anxo Quintana era alcalde, y acaba de ser adquirida por Norvento, una eléctrica propiedad del empresario lucense Pablo Fernández y de Caixa Galicia. La expectación por este nuevo negocio ha llevado a "varias empresas" a presentar solicitudes de permisos.

El proyecto de decreto que regulará las autorizaciones de centrales de biomasa está pendiente de informe por parte de varias consellerías. Industria evita dar una fecha de aprobación, pero asegura que estará en vigor en 2008.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 31 de diciembre de 2007