Menos basura, ningún acuerdo

12 horas de negociación no bastan para liquidar la huelga de metro

"¡Huy, lo que os queda!". La mujer que sale a la carrera de la estación de Diego de León intenta dar ánimo a los cuatro limpiadores. "Gracias, gracias", dice, "ya no huele tan mal y hay menos basura". Todos llevan sobre el cuello una mascarilla. "Es que cuando remueves...", dice el único hombre. Aseguran que la consigna ha cambiado en el duodécimo día de la huelga de limpieza de Metro, después de que Esperanza Aguirre irrumpiera con el anuncio de que rescindirá el contrato a las empresas concesionarias.

"Hoy [por ayer] nos han dicho que limpiemos más despacio, con más cuidado", explica una. Añade que normalmente trabajan solos, pero ayer les mandaron a las estaciones en grupo para despejar papeles y vaciar papeleras. Lo de fregar se lo dejaron al turno de noche. Mientras ellos recogían los restos de casi dos semanas de paros, sindicatos y empresas se enzarzaron en una dura negociación -la cuarta desde que comenzó la convocatoria de huelga indefinida- que conforme pasaban las horas parecía acercarlos algo más. En el receso para la cena de las 22.00, un portavoz del comité de huelga indicó que había "cierta predisposición" al acuerdo. Las empresas se negaron a hacer declaraciones hasta el fin de la reunión, que continuaba al cierre de esta edición.

Más información
La huelga de limpieza de Metro sigue indefinidamente tras la ruptura de negociaciones

Ajenos a acuerdos y desacuerdos, a pie de estación y blandiendo el cepillo, los limpiadores de Diego de León tenían distintas opiniones de su propia huelga. "Me parece bien que pidan las mismas condiciones para todos", consideraba una. Los cuatro están contratados por Valoriza que, según los sindicatos, es la que ofrece mejores condiciones a sus empleados. "No puede ser que algunos compañeros se pongan agresivos y no nos dejen hacer nuestro trabajo", apuntaba otra sobre los piquetes.

Después del día de Navidad, Metro reforzó la vigilancia de las estaciones y anunció que los limpiadores trabajarían acompañados de guardias de seguridad para evitar "actos vandálicos".

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, conminó el jueves a las contratas a despejar en unos días la basura acumulada durante los paros. Ninguna empresa confirmó si ayer se reforzaron los servicios mínimos para cumplir esa orden de la presidenta. Los sindicatos estuvieron a punto de abandonar la reunión prevista ayer porque sostienen en algunas estaciones, como Sol, el servicio había aumentado un "400%".

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Los huelguistas denunciaron incluso que una de las contratas ofrecía "20 euros" por hora a limpiadores ajenos a Metro para que quitaran los desperdicios. Por la noche, señalaron que la empresa se había comprometido a no hacerlo y que estarían vigilantes.

Los supuestos esfuerzos para eliminar el hedor y los restos de mugre tras 12 días de protesta se notaron sólo en algunas de las líneas. En un recorrido de dos horas por 15 estaciones de seis líneas diferentes (2, 4, 5, 6, 7 y 9), sólo cinco andenes parecían estar más limpios que en los días anteriores.

Una de las estaciones que quedó ayer despejada de papeles y cáscaras de fruta era la de Avenida de América (líneas 4, 6, 7 y 9). "Sí, sí, hoy mismo han venido a limpiar después de un montón de días", confirmó Ilda, una portuguesa que atiende un negocio de complementos en una esquina del pasillo. "Qué alivio, sólo nos ha faltado ver ratones". En otra parada, la de Goya (línea 2), Carmen miraba a ambos lados: papeleras a rebosar y decenas de desperdicios por el suelo. "No, para mí que hoy no han limpiado mucho más", zanjó. Y en algunos puntos, como la estacón de Prosperidad (línea 4) había hasta un váter que dificultaba el paso de los viajeros por las escaleras de entrada.

El comité de huelga denunció ayer que se excedieron con creces los servicios mínimos (60% de estaciones, 50% de trenes). "Han vulnerado nuestro derecho a la huelga", según Iván Albarrán, portavoz de CGT. A pesar de su queja, los sindicatos se sentaron a las 10.00 a negociar con las cuatro concesionarias -Valoriza (Sacyr Vallehermoso), Ferroser y Eurolimp (Ferrovial) y Clece (Dragados)-. En el receso para comer, denunciaron que no habían avanzado nada. Sobre la mesa de negociación, la equiparación salarial de los 1.500 empleados que conforman la plantilla, jornadas de 35 horas y un plus de toxicidad del 20% del sueldo, entre otras peticiones.

La tarde seguía avanzando y llegó la noche. A las 22.00, un portavoz del comité de huelga explicó que las empresas habían aceptado equiparar los salarios de todos los trabajadores "en un plazo de seis años" frente a su petición de cerrarlo "en un máximo de dos". Ambas propuestas parecían obviar el anuncio de rescisión de contrato que Esperanza Aguirre hizo el jueves y que ayer seguía siendo firme, según confirmó una portavoz de Transportes. La presidenta señaló que las cuatro concesionarias habían incumplido "de manera ostensible y reiterada" sus obligaciones. La Comunidad de Madrid envió el jueves a cuatro inspectores de Salud Pública a buscar posibles focos de infección. Constataron que "no existe riesgo inminente" por el momento. Mientras se preparan los pliegos para sacar a concurso el servicio de limpieza, son las actuales contratas las responsables de que ese riesgo no se produzca nunca.

Los portavoces de UGT y CGT calificaron el anuncio de Aguirre como "un farol para presionar". Y las contratas no hicieron ningún comentario durante todo el día.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Sobre la firma

Pilar Álvarez

Es jefa de Última Hora de EL PAÍS. Ha sido la primera corresponsal de género del periódico. Está especializada en temas sociales y ha desarrollado la mayor parte de su carrera en este diario. Antes trabajó en Efe, Cadena Ser, Onda Cero y el diario La Opinión. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Sevilla y Máster de periodismo de EL PAÍS.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS