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El Consejo sugiere a la esposa de Bermúdez que dimita por su libro

Los vocales desconfían de Elisa Beni como jefa de prensa

El Consejo General del Poder Judicial ha perdido la confianza en Elisa Beni, jefa de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, esposa del presidente del tribunal del 11-M, Javier Gómez Bermúdez, y autora del libro La soledad del juzgador.

Así lo decidieron los vocales de la comisión de comunicación del órgano de gobierno de los jueces que, tras su reunión de ayer, le sugirieron oficiosamente que dimitiera antes de que ellos aprueben su destitución. Oficialmente, los consejeros sólo acordaron darle audiencia antes de decidir sobre su futuro.

El Poder Judicial cree que ha dado mala imagen de los jueces y magistrados

Los vocales aprobaron por unanimidad solicitar a Beni un informe sobre su libro, muy criticado en medios judiciales por su aparición el pasado 26 de noviembre, inmediatamente después del juicio por los atentados y por las alusiones y omisiones sobre los otros dos miembros del tribunal y a otros jueces, a miembros de la Fiscalía y hasta del propio Poder Judicial, que acordó en tres ocasiones el nombramiento de su marido como presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. La comisión da de plazo a Beni hasta el 7 de enero para plasmar por escrito sus alegaciones. El 9 de enero, los vocales se volverán a reunir. Los consejeros conservadores Adolfo Prego, José Luis Requero, Enrique López; y los progresistas Montserrat Comas y Juan Carlos Campo, coincidieron además en la sesión de ayer en que la publicación del libro, en el que se revelan conversaciones privadas de jueces que se produjeron durante el juicio, "es incompatible con el ejercicio de su cargo como responsable de comunicación del TSJM".

"Entre las obligaciones que tienen los jefes de prensa nombrados por el Consejo para los Tribunales Superiores de Justicia se encuentra la de dar una buena imagen de los jueces y magistrados, algo que Beni ha incumplido con las críticas que contiene su libro", aseguró una fuente de la comisión de comunicación. "Desde que el libro apareció hemos asistido a un goteo de quejas desde la Audiencia Nacional. También nos han hecho llegar protestas algunos jueces y magistrados que prestan servicio en Madrid (donde Beni desempeña su tarea)", señaló otra fuente.

Sin embargo, su destitución no se acordó ayer por dos razones. En primer lugar, porque es necesario conocer antes la versión de Beni, que plasmará en su informe. Pero también porque los vocales, según fuentes de ambas sensibilidades del Consejo, "no quieren hacer sangre" con este asunto. Por eso decidieron sugerirle oficiosamente que fuera ella la que presentara su dimisión para evitar que se acordara el cese. Este periódico intentó, infructuosamente, preguntar a Beni si dejará voluntariamente el cargo. La comisión disciplinaria ya archivó el pasado martes la investigación abierta al propio Bermúdez por el libro de su esposa. Los vocales consideraron tras su lectura que su contenido no revelaba hechos o datos del juicio no contenidos en su documentación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de diciembre de 2007