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Manolo Paz retorna a Galicia

El escultor presenta nuevas piezas tras 8 años sin exponer en su tierra

La espera ha sido larga pero ha merecido la pena. Tras ocho largos años sin realizar exposiciones individuales en galerías o museos gallegos, las grandes esculturas en piedra modeladas por Manolo Paz han salido de su estudio de Cambados para exhibirse desde ayer en la galería SCQ de Santiago. En lugares como Madrid, Sevilla o Chicago sí que han podido disfrutar de su obra en este tiempo, pero la máxima de que nadie es profeta en su tierra parece cumplirse una vez más en este caso.

El núcleo central de la exposición lo forman tres grandes piezas en granito que, a diferencia de lo que ocurría en otras obras del escultor, no presentan huecos sino que invaden con su rotundidad el espacio que ocupan. Sin embargo, la primera de ellas se llama Nube y, como explica Paz, bajo su apariencia monolítica esconde un cuerpo esponjoso que contiene gotas de lluvia, el fenómeno que inspiró su creación. El artista subraya que la piedra está más fría en la parte inferior que en la superior, ya que en la primera es donde se encuentra alojada la lluvia que suelen descargar sobre la tierra gallega. A pesar del gran peso de la pieza, Paz ha conseguido dotar al granito de una sensación de ingravidez.

Paz apunta que las tres piezas centrales de la exposición fueron realizadas especialmente para el espacio de la sala SCQ que, dada su amplitud, se adapta perfectamente a la escala de las piezas que realiza. El artista explica que la dimensión de la obra es uno de los aspectos que debe tener muy en cuenta el escultor ya que "si el tamaño es excesivo la pieza deja de ser escultura y se convierte en arquitectura". "Hago esculturas porque quiero hablarle directamente al corazón del espectador", dice.

Escalinata y Campo de arroz son las otras dos obras que comparten espacio con Nube. La primera multiplica las líneas en una posición inestable, mientras que la segunda alude al movimiento mediante el ritmo ondulado de sus formas. En una sala contigua a la principal se presenta un conjunto de piezas más pequeñas realizadas por Manolo Paz en diferentes épocas, a las que se refiere cariñosamente como "juguetes". Su reducido tamaño no impide que en las mismas el espectador pueda encontrar claves para entender el proceso creativo del escultor de Cambados.

A pesar de la escasa difusión que su trabajo ha tenido en Galicia últimamente, Manolo Paz es uno de los artistas gallegos con mayor proyección exterior y su obra puede encontrarse en muchas colecciones públicas y privadas de distintos países.

Aunque en sus inicios Paz produjo collages y piezas de madera, y aunque últimamente ha realizado obras con rejas metálicas pintadas, lo que mejor define su talante artístico es su trabajo con la piedra. Siempre trabaja con material autóctono, sobre todo cuarcitas y granito de distintas cualidades que se adapta como un guante a los intereses creativos de Paz.

La exposición, que permanecerá abierta hasta el 11 de enero, se completa con un catálogo con textos de Luisa Castro y fotografías del recientemente fallecido Xenaro Martínez Castro, al que va dedicada la publicación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de diciembre de 2007