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El Parlamento pacta la solicitud de las competencias en materia de tráfico

El Bloque cede y excluye de la propuesta la expedición de permisos y matrículas

Los tres grupos parlamentarios aparcaron ayer sus diferencias y pactaron la proposición de ley por la que la Cámara autonómica solicitará al Estado la transferencia de las competencias en materia de tráfico y seguridad vial. El vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, presidió la reunión con portavoces de PP, PSOE y BNG, en la que esta formación renunció a incluir en la reclamación la facultad de expedir permisos, matrículas y licencias de circulación.

El control del tráfico lo ejercerá la futura policía autonómica gallega

La iniciativa negociada ayer deberá cumplir su trámite reglamentario antes de ser aprobada por el Parlamento, previsiblemente en el primer pleno del mes de febrero. La ley será tramitada a continuación por el Congreso de los Diputados, que se disolverá ese mismo mes por la convocatoria de elecciones generales, por lo que será en la próxima legislatura cuando se dé luz verde a la transferencia. Su activación es consecuencia del acuerdo de Quintana con el presidente Zapatero por el que los nacionalistas votaron en contra de la reprobación de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez.

Anxo Quintana celebró el acuerdo de ayer, porque la reivindicación del Gobierno "se convierte en una reivindicación de los ciudadanos, a través de sus representantes parlamentarios". El vicepresidente de la Xunta admitió que la legislatura del Congreso está a punto de finalizar, pero apuntó: "Nosotros no estamos gestionando los tiempos políticos del Estado, sino los de Galicia, y Galicia tiene sus propios ritmos".

Las labores que serán transferidas a Galicia las ejercerá transitoriamente el departamento de Tráfico de la Guardia Civil, para pasar después al futuro cuerpo de la policía autonómica, cuya ley de creación aprobó recientemente el Parlamento. El traspaso se concretará de forma gradual presumiblemente a partir de 2010. Quintana resaltó que, pese a la renuncia a la expedición de permisos y matrículas, el acuerdo implica el impulso de "una policía gallega propia, encargada de la gestión de seguridad vial al mismo nivel que tienen ahora Cataluña y Euskadi". "Nuestra identidad como país tiene que estar siempre al nivel de las restantes naciones del Estado", opinó.

El portavoz del Grupo del BNG, Carlos Aymerich, justificó la limitación del traspaso "en aras del consenso". Tal y como queda redactada, la proposición recoge los planteamientos de "uniformidad" en tráfico y seguridad vial que defendían PP y PSOE. "Avanzamos hacia la normalización", destacó el socialista Xaquín Fernández Leiceaga. El portavoz del PP, Manuel Ruiz Rivas, por su parte, celebró el acuerdo, aunque apuntó que "podía haber llegado antes".

El acuerdo de los grupos se produjo horas después de que el Valedor do Pobo, Benigno López, afirmara en el Parlamento que la solución a la siniestralidad en las carreteras "pasa por una mayor inversión", con independencia de quién gestione las competencias. López insistía así en unas declaraciones que, meses atrás, le valieron una reprimenda del presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de diciembre de 2007